MÁS DE FOOD & DRINK'S



LO TENÉS QUE PROBAR

Una alternativa rica y barata para sumar al menú familiar: ¿Cómo preparar el matambre de pollo?

Versátil, rendidor y fácil de preparar, este corte aviar se adapta a múltiples recetas.

Una alternativa rica y barata para sumar al menú familiar: ¿Cómo preparar el matambre de pollo?

Variar los alimentos es clave para lograr una alimentación equilibrada y, al mismo tiempo, evitar caer siempre en los mismos platos. Incorporar nuevos sabores, texturas y preparaciones no solo suma nutrientes, sino que también renueva el entusiasmo en la cocina cotidiana.

Dentro de las opciones más prácticas aparece un corte poco tradicional del pollo, cada vez más presente en las carnicerías, que se destaca por su sabor suave, rápida cocción y gran capacidad para absorber condimentos y rellenos.

Una opción rendidora para recetas simples y completas 

El matambre de pollo es un corte fino que se obtiene de la piel y una capa superficial de carne del ave, ideal para preparaciones rellenas, arrolladas o a la parrilla, al horno y a la plancha.

Entre sus principales virtudes se encuentra su versatilidad: puede adaptarse tanto a recetas simples como a platos más elaborados. Además, es rendidor, fácil de manipular y una excelente alternativa frente a otros cortes más costosos.

A diferencia de otros tipos de matambre, como el vacuno o el de cerdo, esta versión se destaca por su menor tiempo de cocción, su textura más liviana y su contenido graso reducido. 

Además, resulta más fácil de manipular y digerir, lo que lo convierte en una opción ideal para quienes buscan platos sabrosos y menos pesados, especialmente en el menú cotidiano. 

Tips de cocción de matambre de pollo 

Antes de cocinarlo, es clave retirar el excedente de grasa y piel y condimentarlo con tiempo para que absorba bien los sabores. Un breve reposo en frío ayuda a lograr una preparación más pareja y sabrosa.

Al momento de la cocción, lo ideal es sellarlo primero a temperatura alta y luego continuar a fuego medio o bajo, según el método elegido. De esta manera se evita que se reseque y se obtiene una textura tierna, jugosa y bien cocida en su interior.


¿Te gustó la noticia? Compartíla!