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Alerta ambiental

El humo de los incendios de Canadá vuelve a afectar la calidad del aire en Estados Unidos

Las autoridades recomendaron reducir la exposición al aire libre ante posibles efectos respiratorios.

El humo de los incendios de Canadá vuelve a afectar la calidad del aire en Estados Unidos

La presencia de partículas contaminantes elevó los niveles de riesgo en varias zonas de la costa este. Las autoridades recomendaron reducir la exposición al aire libre ante posibles efectos respiratorios.

El humo proveniente de los incendios forestales en Canadá volvió a deteriorar la calidad del aire en sectores de Estados Unidos, donde varias ciudades registraron niveles considerados insalubres para la población. El fenómeno afectó principalmente a Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, con valores del índice AQI superiores a 150 durante las últimas horas.

Las autoridades meteorológicas y sanitarias emitieron advertencias debido a la presencia de partículas finas en suspensión, un contaminante que puede ingresar al sistema respiratorio y generar complicaciones, especialmente en personas con asma, enfermedades pulmonares, adultos mayores y niños.

El episodio se produjo por el avance de una masa de humo generada por incendios activos en distintas regiones de Canadá, que continúa desplazándose hacia el sur debido a las condiciones atmosféricas. Según los pronósticos, la mala calidad del aire podía mantenerse durante varios días, con variaciones según los cambios de viento y temperatura.

Aunque la situación no alcanzó los niveles extremos registrados en 2023, cuando grandes sectores del noreste estadounidense quedaron bajo una nube de humo con cielos anaranjados, los especialistas remarcaron que la exposición prolongada a estas partículas representa un riesgo para la salud.

Durante aquel episodio, el índice de calidad del aire llegó a superar ampliamente los valores habituales y generó una de las peores jornadas ambientales recientes en la región. En esta nueva ola, el impacto fue menor, pero suficiente para activar medidas preventivas.

Los incendios forestales continuaban activos en varias provincias canadienses y en zonas del norte de Minnesota, contribuyendo a la formación de una extensa capa de humo que afectó a distintas áreas de Norteamérica.

En las zonas más comprometidas, los organismos de salud recomendaron limitar las actividades físicas al aire libre, mantener cerrados los ambientes y utilizar sistemas de filtración de aire cuando sea posible. También aconsejaron prestar atención a síntomas como irritación ocular, tos, dolor de garganta, dificultad para respirar o molestias en el pecho.

Las personas que deban permanecer en exteriores durante períodos prolongados fueron advertidas sobre la importancia de reducir la exposición y utilizar medidas de protección adecuadas. Los grupos considerados de mayor riesgo recibieron recomendaciones especiales para evitar esfuerzos innecesarios fuera del hogar.

El deterioro de la calidad del aire también generó preocupación por el impacto en la vida cotidiana, ya que puede afectar actividades deportivas, trabajos al aire libre y desplazamientos habituales en las zonas alcanzadas por el humo.

Los especialistas señalaron que la evolución del fenómeno dependerá de la continuidad de los incendios y de las condiciones meteorológicas que determinan el movimiento de las partículas contaminantes. Lluvias, tormentas o cambios en la circulación del aire podrían modificar temporalmente la concentración de humo, aunque no eliminarían la fuente del problema mientras continúen los focos activos.

La llegada de humo desde Canadá volvió a evidenciar cómo los incendios forestales pueden generar consecuencias más allá de las zonas donde se originan. La situación mantiene bajo vigilancia a distintas regiones de Estados Unidos, mientras las autoridades piden seguir las alertas y priorizar el cuidado de la salud.

 


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