Flávio Bolsonaro, senador brasileño e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, viajó a Estados Unidos junto a su familia tras la derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Su salida generó controversia, ya que la Justicia había ordenado impedirle abandonar Brasil y cancelar sus pasaportes.
La medida había sido dispuesta por el juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal, luego de que el legislador no entregara sus documentos de viaje dentro del plazo establecido. La confirmación de su partida abrió nuevos interrogantes sobre el cumplimiento de las restricciones judiciales.
El viaje se produjo después del balotaje del domingo 25 de octubre, en el que Lula se impuso con el 51,79% de los votos, frente al 48,21% obtenido por su rival conservador.
Una investigación bajo la lupa
La decisión judicial está relacionada con una causa por presunto lavado de dinero y evasión de divisas. Los investigadores analizan posibles vínculos entre Flávio Bolsonaro y el abogado Willer Tomaz, además de movimientos financieros que podrían involucrar plataformas de apuestas deportivas en línea.
La Policía Federal habría encontrado indicios de una posible conexión entre el senador y una cuenta bancaria vinculada a una de las empresas del abogado. Bolsonaro niega haber participado en actividades irregulares.
En el marco del mismo expediente, la Justicia también prohibió que ambos mantuvieran contacto, tanto de manera directa como mediante intermediarios.
A estas actuaciones se suma otra investigación sobre el financiamiento de una película dedicada a la vida de Jair Bolsonaro. Los investigadores sospechan que la producción, titulada Dark Horse, habría recibido al menos 65 millones de reales, equivalentes a unos 10 millones de dólares, de Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master, entidad que fue liquidada por el Banco Central brasileño tras acusaciones de fraude.
El contexto judicial resulta especialmente delicado para la familia, ya que el expresidente Jair Bolsonaro cumple prisión domiciliaria en Brasilia tras ser condenado a más de 27 años de cárcel por el intento de golpe de Estado de 2022.
Las dudas sobre el vuelo
La posibilidad de que Flávio Bolsonaro hubiera utilizado una ruta a través de Argentina cobró fuerza luego de que un avión privado aterrizara en Puerto Iguazú durante la noche del lunes. La aeronave, un Gulfstream G400 con matrícula argentina, tenía previsto partir hacia Fort Lauderdale, en Florida.
Sin embargo, el vuelo fue suspendido porque faltaba uno de los cuatro pasajeros previstos, según la información difundida sobre el operativo aeroportuario.
Las versiones sobre una posible salida desde territorio argentino circularon mientras las autoridades brasileñas intentaban determinar el paradero del senador. Desde Argentina, en tanto, se informó que no había registros migratorios de ingreso legal del legislador y que el plan de vuelo presentado no incluía a integrantes de la familia Bolsonaro.
Flávio había negado previamente que tuviera intenciones de abandonar Brasil y cuestionado la decisión judicial. También había anticipado que buscaría impugnar el resultado electoral por un supuesto abuso de poder político y económico.
Su viaje a Estados Unidos suma así un nuevo capítulo a la disputa política brasileña, en medio de investigaciones que involucran al senador y de las restricciones dispuestas por la Justicia.