La situación judicial de Flávio Bolsonaro se complicó luego de que venciera el plazo para entregar sus pasaportes a la Policía Federal de Brasil. Ante su incumplimiento y la falta de información sobre su paradero, tres legisladores del Partido de los Trabajadores (PT), del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pidieron su prisión preventiva y reclamaron que se active una alerta roja de Interpol.
El pedido fue presentado ante el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF). Los legisladores consideran que la ausencia del senador y el incumplimiento de las restricciones impuestas representan un posible riesgo de fuga.
La solicitud también contempla que se requiera información a las autoridades argentinas sobre los registros de pasajeros y la contratación de una aeronave que habría sido utilizada para abandonar Brasil.
Una posible salida hacia Argentina
La investigación busca determinar si Flávio Bolsonaro cruzó a la provincia de Misiones para abordar un avión privado en Puerto Iguazú y continuar viaje hacia Estados Unidos, donde reside su hermano Eduardo desde 2025.
La versión indica que el senador habría ingresado a territorio argentino con su documento de identidad brasileño. Sin embargo, la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina aseguró que no registra su ingreso al país.
El organismo informó, además, que revisó la documentación de la aeronave y de su tripulación, sin encontrar registros que vincularan el vuelo con integrantes de la familia Bolsonaro.
Por su parte, el senador Rogério Marinho, integrante del espacio político de Flávio, negó que hubiera abandonado Brasil. No obstante, otras versiones atribuyeron a personas cercanas a la familia la confirmación de una posible salida hacia Argentina con destino final en Estados Unidos.
Hasta el momento, las autoridades brasileñas no habían confirmado que el legislador hubiera cruzado la frontera.
La orden judicial incumplida
La disposición de Moraes fue dictada el lunes, un día después de la segunda vuelta electoral. El magistrado le otorgó 24 horas para entregar sus pasaportes común y diplomático, le prohibió salir de Brasil y mantener contacto con el abogado Willer Tomaz.
También ordenó incorporar una alerta en el sistema de control migratorio para impedir una eventual salida del país.
Flávio había anunciado que cumpliría con la entrega de los documentos y cuestionó la decisión judicial. Sin embargo, el martes por la mañana no se presentó para concretarla.
La Policía Federal comunicó el incumplimiento al magistrado, canceló los pasaportes y comenzó a revisar los movimientos fronterizos. Según los registros oficiales mencionados en la investigación, no figuraba una salida regular del senador de Brasil.
La alerta roja de Interpol solicitada por los legisladores permitiría difundir internacionalmente la búsqueda de una persona requerida por la Justicia y solicitar su detención provisional, de acuerdo con los procedimientos correspondientes. El pedido todavía debía ser evaluado.
La derrota electoral y las investigaciones
Flávio Bolsonaro, de 45 años, fue el candidato del Partido Liberal en reemplazo de su padre, Jair Bolsonaro, quien no podía competir electoralmente y cumple una condena por su participación en la trama golpista.
El senador había obtenido el 47,03% de los votos válidos en la primera vuelta del 4 de octubre, pero perdió el balotaje del domingo frente a Lula, quien consiguió el 51,79% contra el 48,21%.
Además del escenario político adverso, Flávio enfrenta investigaciones judiciales en Brasil. Una de ellas analiza el financiamiento de una película biográfica sobre su padre, mientras que otra examina posibles operaciones de lavado de dinero vinculadas con su relación con el abogado Willer Tomaz.
Ambos reconocieron que mantienen una relación de amistad, pero negaron haber realizado negocios en conjunto.
Al cierre de la jornada del martes, Alexandre de Moraes todavía no se había pronunciado sobre el pedido de prisión preventiva y la Procuraduría General de la República no había emitido su dictamen.