El empresario argentino Martín Varsavsky concretó la venta de Gameto, una compañía biotecnológica especializada en fertilidad, por un monto que podría alcanzar los USD 1.382,5 millones. La firma fue adquirida por Ferring Pharmaceuticals, una farmacéutica suiza con presencia internacional en medicina reproductiva.
Se trata del sexto emprendimiento de Varsavsky que supera los USD 1.000 millones de valoración. Sin embargo, detrás de este negocio hay una historia que combina investigación científica, una experiencia familiar y la búsqueda de alternativas para mejorar los tratamientos de fertilización asistida.
Gameto fue fundada en 2020 y desarrolló Fertilo, una tecnología experimental destinada a reducir las exigencias de los procedimientos convencionales de fecundación in vitro. La propuesta apunta a disminuir la cantidad de días de estimulación hormonal que atraviesan las pacientes antes de la extracción de óvulos.
En los tratamientos tradicionales, el proceso suele requerir alrededor de dos semanas de inyecciones para estimular la maduración de los óvulos. La tecnología de Gameto propone completar esa etapa en el laboratorio, con células de soporte ovárico desarrolladas mediante ingeniería celular.
Según la empresa, el método permitiría reducir la administración de hormonas a entre uno y tres días, con menos aplicaciones y molestias para las pacientes. No obstante, Fertilo continúa siendo experimental en Estados Unidos y todavía necesita la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para su utilización en ese mercado.
El programa se encuentra en una etapa avanzada de investigación clínica, con más de 320 pacientes involucradas en los ensayos informados por la compañía.
Una historia familiar detrás del proyecto
El origen de Gameto se remonta a una iniciativa impulsada por Varsavsky en 2020. Ese año, el empresario financió una beca en la Universidad de Harvard en homenaje a su padre, Carlos M. Varsavsky, un reconocido astrofísico argentino.
El objetivo inicial de la investigación era desarrollar óvulos humanos en laboratorio. Aunque ese propósito todavía no se concretó, los estudios permitieron avanzar en el desarrollo de células que cumplen un papel fundamental en la maduración de los óvulos.
Christian Kramme, quien recibió aquella beca, se convirtió posteriormente en director científico de Gameto. En 2021, la médica serbia Dina Radenkovic Turner se incorporó como cofundadora y directora ejecutiva de la compañía.
La experiencia personal de la familia también tuvo un papel importante en esta apuesta por la medicina reproductiva. Nina Varsavsky, esposa del empresario, contó que debieron recurrir a la fecundación in vitro para tener hijos y describió el tratamiento como una experiencia difícil.
Esa vivencia contribuyó a despertar el interés por alternativas que permitieran reducir las exigencias físicas y emocionales de los procedimientos de fertilidad.
La familia ya había participado en otros proyectos vinculados con el sector, entre ellos Prelude Fertility, una red de clínicas especializadas en reproducción asistida en Estados Unidos.
El sexto unicornio del empresario
Con esta operación, Varsavsky suma un nuevo éxito a su trayectoria empresarial. Antes de Gameto, participó en la creación de compañías como Viatel, Jazztel, Ya.com, Eolia Renovables e Inception Fertility.
El empresario, que desarrolló gran parte de su carrera entre Estados Unidos y España, construyó su reputación a través de inversiones en telecomunicaciones, energía y tecnología.
Gameto, con oficinas principales en Nueva York y Austin, consiguió USD 117 millones de financiamiento de distintos inversores durante su desarrollo.
El acuerdo con Ferring busca aprovechar la experiencia internacional de la farmacéutica en medicina reproductiva para impulsar la llegada de Fertilo al mercado, siempre que consiga las autorizaciones regulatorias correspondientes.
Tras la adquisición, Radenkovic Turner continuará vinculada al proyecto como asesora. Además, otras investigaciones de Gameto relacionadas con la salud femenina podrían seguir desarrollándose a través de la división de capital de riesgo de Ferring.
La operación representa un nuevo paso en el crecimiento de la biotecnología aplicada a la fertilidad y pone en primer plano una tecnología que busca hacer menos complejo un tratamiento que, para muchas personas, supone un proceso largo y exigente.