El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán lanzó un ultimátum a Estados Unidos para permitir la libre navegación del estrecho de Ormuz, un paso natural clave para el comercio internacional y las aspiraciones políticas de la administración republicana.
Mohammad Baqer Zolqadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, quebró la mesa de negociación con Washington al explicitar las cinco condiciones que exige Teherán para abrir Ormuz.
A través de un comunicado oficial publicado en la agencia estatal IRNA, Zolqadr anunció:
“Hasta que Estados Unidos no corrija su comportamiento, el estrecho de Ormuz no se abrirá”.
La corrección del comportamiento significa:
Poner fin para siempre a la guerra y la agresión contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak.
Levantar el bloqueo naval y retirar sus fuerzas militares (navales y aéreas) de los alrededores de Irán.
Pagar los daños y perjuicios de las dos guerras de agresión e imposición contra Irán sin ninguna reducción ni disminución.
Levantar las crueles e ilegales sanciones contra la nación iraní.
Liberar incondicionalmente los bienes congelados y robados del pueblo iraní“.
El ultimátum de Zolqadr exhibe la fractura de poder adentro del régimen chiíta e implica un traspié político de JD. Vance, vicepresidente de Estados Unidos, que siempre apostó al diálogo permanente con Abbas Araghchi -canciller iraní- y Mohammad Bagher Ghalibaf, titular de la Cámara de Diputados de Irán.