Randy Steven Kraft, nacido el 19 de marzo de 1945 en Long Beach, California, es considerado uno de los asesinos seriales más brutales en la historia de Estados Unidos. Conocido como el Scorecard Killer (“El Asesino de la Tarjeta de Puntuación”) y el Southern California Strangler (“El Estrangulador del Sur de California”), fue condenado en 1989 por el asesinato, tortura y abuso sexual de 16 jóvenes, aunque investigaciones posteriores lo vinculan con decenas de otras muertes sin resolver.
Cómo asesinaba Randy Steven Kraft y quiénes eran sus víctimas
Durante la década de 1970 y principios de los 80, en el sur de California, la Policía comenzó a encontrar cadáveres de hombres jóvenes y adolescentes. Las víctimas solían ser captadas en bares, clubes nocturnos gay o haciendo autostop en la carretera. Los cuerpos eran dejados cerca de autopistas o en espacios abiertos, lo que le valió a Kraft otro apodo: Freeway Killer (“El asesino de la autopista”).
Según las autopsias, muchos habían sido sedados con alcohol y tranquilizantes como diazepam antes de ser atacados. Algunos presentaban señales de tortura física y abuso sexual, quemaduras causadas con encendedores de auto, mutilaciones e incluso diferentes formas de asfixia o estrangulamiento.
Sin embargo, las autoridades tardaron años en identificar este patrón y relacionar los casos. Es que por ese entonces, había poca coordinación entre agencias policiales y la tecnología forense apenas comenzaba a desarrollarse, por lo que era difícil vincular diferentes crímenes a un mismo responsable.
La detención casual que desató el final de Randy Steven Kraft
La captura de Kraft en mayo de 1983 ocurrió luego de un procedimiento policial rutinario. Agentes de la California Highway Patrol detuvieron su vehículo en la Interstate 5 porque conducía de manera errática.
Cuando se acercaron, notaron que el pasajero del auto, un marine de 25 años que había aceptado un viaje con Kraft al salir de una fiesta, estaba muerto. Al revisar el vehículo, encontraron fotografías de posibles víctimas, pertenencias de hombres desaparecidos y un papel misterioso en el baúl: una lista codificada con más de 60 entradas, cada una de las cuales hacía referencia a un asesinato, según argumentaron los fiscales en el juicio.
Fue justamente esa nómina cifrada, que luego fue apodada como “scorecard” (tarjeta de puntuación), fue uno de los elementos centrales que ayudaron a tomar dimensión de la magnitud de los crímenes de Kraft.
Aunque fue condenado formalmente por 16 asesinatos, las anotaciones sugieren que podría haber estado implicado en hasta 67 homicidios y posiblemente un número aún mayor si cada entrada representa a una persona distinta.