Este sábado 2 de mayo amaneció fresco y con esa típica sensación otoñal que ya se instaló en Salta. Cielo ligeramente nublado en las primeras horas y una humedad que cala los huesos invitan a quedarse bajo las frazadas un rato más, porque salir no parece la mejor idea.
Hacia la tarde y durante la noche, el tiempo se pondrá más caprichoso. Hay chances de lluvias aisladas que, aunque no serían generalizadas, alcanzan para mojar la campera y frustrar cualquier asado familiar o escapada al cerro. Los salteños ya saben cómo es esto: en mayo, el pronóstico del tiempo en Salta suele jugar malas pasadas.
Las temperaturas refuerzan el panorama invernal prematuro. Se espera una mínima de 7°C y una máxima que no superará los 18°C. Un contraste notable con el calorcito que todavía algunos extrañan de semanas atrás. El viento del sudeste, con ráfagas que irán de 13 a 31 km/h, le pondrá el toque incómodo al día, rotando recién por la noche hacia el noreste.
Para muchos, este arranque de mayo llega en un mal momento. El primer fin de semana suele ser de paseos, ferias y actividades al aire libre en la provincia, pero el clima en Salta parece decidido a recordarnos que el otoño ya manda. Habrá que reprogramar y optar por planes bajo techo.
De cara a los próximos días, el panorama mejora un poco en lo térmico. Las máximas irían subiendo hasta ubicarse entre los 22°C y 27°C, aunque la inestabilidad podría seguir dando vueltas. Mientras tanto, hoy toca abrigarse bien, llevar paraguas y armarse de paciencia: el otoño salteño vino para quedarse.