Un violento temporal de granizo, viento y fuerte actividad eléctrica azotó la región durante la noche del viernes y provocó múltiples daños materiales, cortes de energía y complicaciones en la circulación. El fenómeno se registró cerca de las 23 y tuvo una duración aproximada de media hora, aunque sus efectos se hicieron sentir con intensidad en distintos puntos.
La tormenta avanzó con lluvias torrenciales y ráfagas que generaron anegamientos en calles, caída de árboles y postes, además de interrupciones en el suministro eléctrico que afectaron a miles de usuarios. En varios barrios, el granizo cayó con fuerza durante varios minutos, dañando techos, vehículos y estructuras precarias.
La intensa actividad eléctrica obligó también a suspender eventos al aire libre y a interrumpir actividades deportivas. En uno de los principales estadios de la zona, un partido de fútbol debió detenerse por un corte general de energía y por razones de seguridad, mientras jugadores y público buscaron refugio ante la continuidad de la tormenta. La reanudación quedó supeditada a la mejora de las condiciones climáticas, la verificación del campo de juego y el restablecimiento del suministro eléctrico.
En paralelo, los equipos de emergencia comenzaron a recibir llamados por situaciones vinculadas a filtraciones en viviendas, calles intransitables y desbordes de arroyos y badenes. Las zonas más afectadas registraron problemas en rutas clave, donde el agua acumulada y los sedimentos complicaron el tránsito durante varias horas.
El relevamiento preliminar dio cuenta de decenas de intervenciones por voladuras de techos, ingreso de agua en casas y caída de cables. En sectores rurales y periurbanos, el viento provocó la caída de árboles de gran porte y daños en tendidos eléctricos, lo que extendió los cortes de luz hasta la madrugada.
Defensa Civil y personal municipal trabajaron de manera coordinada para asistir a las familias afectadas y despejar calles y rutas. Las tareas continuaron durante las horas posteriores al temporal, con el objetivo de restablecer los servicios esenciales y evaluar el alcance total de los daños.
Si bien no se reportaron personas heridas, las autoridades mantuvieron el alerta por posibles nuevas tormentas y recomendaron evitar la circulación innecesaria, asegurar objetos sueltos y mantenerse informados ante eventuales cambios en las condiciones meteorológicas.
El episodio volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de algunas zonas ante eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes, y la necesidad de reforzar tareas de prevención y respuesta rápida frente a este tipo de fenómenos.