San José de Metán atraviesa uno de los períodos de lluvias más intensos de su historia reciente. Según la Estación Climatológica local, desde enero hasta la fecha se registraron 965,4 milímetros de precipitaciones, cifra que se acerca al promedio anual histórico de 998 mm.
El episodio más destacado ocurrió entre el lunes 9 y el martes 10 de marzo, cuando la ciudad del sur de Salta recibió 145 mm en 24 horas, convirtiéndose en el récord diario de lluvias para el mes. El registro superó el anterior de 106,5 mm, registrado el 15 de marzo de 2010, y reafirma a Metán como una de las localidades más afectadas por lluvias intensas en el NOA.
Históricamente, la región también sufrió un récord en febrero: el 6 de ese mes cayeron 200 mm en solo ocho horas, un hecho sin precedentes desde la creación de la estación hace 33 años. Este episodio obligó a activar operativos de emergencia que incluyeron evacuaciones preventivas y asistencia a más de 150 familias.
Frente a estos fenómenos, el municipio, liderado por el intendente José María Issa, mantiene un trabajo constante de limpieza y mantenimiento urbano. Equipos de Obras Públicas, Desarrollo Social, Seguridad y Espacios Verdes, junto a Policía y Bomberos, intervienen en calles y canales, retirando residuos y objetos que obstaculizan el escurrimiento de agua.
Desde la comuna destacaron que los operativos no se limitan a la temporada de lluvias: los desagües se limpian durante todo el año, aunque cada intervención cobra especial relevancia ante episodios extremos como los recientes.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla por tormentas para la noche del miércoles 11 y la madrugada del jueves 12 de marzo. Se esperan lluvias de variada intensidad, algunas localmente fuertes, con actividad eléctrica, ocasional caída de granizo y ráfagas que podrían superar los 70 km/h. Los acumulados podrían alcanzar entre 30 y 70 mm, con picos puntuales mayores.
Ante la alerta, las recomendaciones municipales incluyen evitar salir de casa, no sacar la basura, limpiar desagües y sumideros, desconectar electrodomésticos, cerrar puertas y ventanas, y asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento. En caso de emergencias, se debe contactar al 911.
Metán continúa bajo la vigilancia de autoridades y vecinos, mientras la ciudad se adapta a un patrón de lluvias que desafía récords históricos y demanda un trabajo constante de prevención y respuesta ante los fenómenos climáticos.