Las intensas tormentas que azotaron a la provincia en las últimas horas dejaron como saldo múltiples cortes de luz en la ciudad de Salta y en distintos puntos del interior. Las ráfagas, que se hicieron sentir con fuerza durante la madrugada y la mañana, provocaron la caída de ramas, árboles y postes sobre las líneas aéreas, afectando el suministro eléctrico en barrios capitalinos y en al menos seis departamentos.
Desde la empresa distribuidora EDESA informaron que los inconvenientes se registran en zonas de Anta, Metán, Rosario de la Frontera, Cerrillos, Rosario de Lerma y Capital, en el marco de la alerta meteorológica vigente para gran parte del territorio salteño. El fenómeno climático, con abundante actividad eléctrica y ráfagas intensas, obligó a desplegar operativos técnicos en diferentes frentes para intentar restablecer el servicio lo antes posible.
En la ciudad de Salta, los cortes de energía impactaron en sectores como Coprotab, barrios Santa Ana I y II, La Lonja y parte de Intersindical. También se reportaron interrupciones en la zona de Cofruthos y alrededores, inmediaciones del Estadio Martearena, avenida Paraguay, barrios El Círculo I, II y III, sectores de San Remo y Scalabrini Ortiz, entre otros puntos. En varios casos, los vecinos señalaron que el suministro se interrumpió de manera repentina en medio de las ráfagas más intensas.
El panorama también se complicó en el Valle de Lerma. Localidades como La Silleta, El Encón, El Encón Chico y distintas áreas rurales registraron fallas en el servicio eléctrico. A esto se sumaron sectores de Rosario de Lerma, Campo Quijano, Grand Bourg y barrios como Las Leñas I y II, donde las cuadrillas debieron intervenir por daños en tendidos y estructuras.
La combinación de viento fuerte y suelo húmedo favoreció la caída de árboles y grandes ramas, que en muchos casos terminaron sobre cables y líneas de media tensión. Según se explicó, cuando se detectan riesgos mayores o daños visibles en la infraestructura, se realizan cortes preventivos para evitar accidentes, lo que también impacta en el suministro domiciliario.
Las tareas de normalización se desarrollan en un contexto complejo, ya que las condiciones climáticas continúan siendo inestables. Las cuadrillas técnicas recorren barrios y caminos rurales evaluando daños, reemplazando postes afectados y retirando restos de vegetación que comprometen la red eléctrica. El objetivo es restablecer el servicio de manera gradual y segura, priorizando los sectores con mayor cantidad de usuarios afectados.
El temporal volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de las líneas aéreas frente a fenómenos meteorológicos intensos, una situación frecuente durante la temporada de lluvias en Salta. Cada verano, las tormentas generan complicaciones similares, especialmente en zonas con abundante arbolado o infraestructura expuesta.
Mientras avanzan los trabajos, se recomienda a la población extremar las precauciones. Ante la presencia de cables caídos o instalaciones dañadas, se pide no acercarse ni intentar manipular ningún elemento. También se aconseja asegurar chapas, macetas y otros objetos sueltos en patios y balcones, ya que las ráfagas pueden desplazarlos y generar daños adicionales.
Otra de las recomendaciones clave es evitar circular por la vía pública durante los momentos de mayor intensidad del viento, especialmente en calles arboladas. Permanecer en lugares seguros y no intentar retirar ramas que hayan caído sobre tendidos eléctricos resulta fundamental para prevenir accidentes.
En cuanto a la atención de reclamos, los usuarios pueden comunicarse a través de los canales habituales de la empresa distribuidora para reportar problemas puntuales en domicilios particulares. Las vías habilitadas incluyen WhatsApp, la línea telefónica gratuita y las redes sociales oficiales, donde también se difunden actualizaciones sobre el estado del servicio.
El impacto de los cortes no solo se siente en los hogares, sino también en comercios y pequeños emprendimientos que dependen de la energía eléctrica para su funcionamiento diario. En algunos barrios, vecinos señalaron inconvenientes con electrodomésticos y equipos electrónicos tras las interrupciones repentinas, una preocupación que suele repetirse cada vez que se producen apagones por tormentas.
En el interior provincial, las zonas rurales presentan mayores desafíos logísticos, ya que el acceso a ciertos parajes se dificulta cuando las lluvias dejan caminos anegados o intransitables. Allí, el restablecimiento puede demorar más tiempo debido a la extensión de las líneas y la dispersión de usuarios.
La alerta meteorológica continúa vigente y no se descartan nuevas precipitaciones y ráfagas en las próximas horas. Este escenario obliga a mantener activos los operativos y a seguir de cerca la evolución del clima en toda la provincia. Para muchos salteños, la prioridad pasa por recuperar la normalidad en el suministro y evitar riesgos mientras persistan las condiciones adversas.
El temporal dejó, una vez más, postales de calles cubiertas de ramas, semáforos fuera de servicio y barrios enteros a oscuras. En este contexto, el trabajo coordinado para reparar daños y la responsabilidad individual en materia de prevención resultan claves para atravesar la contingencia con la menor cantidad de incidentes posibles.
A medida que el clima mejore y las cuadrillas completen las reparaciones, se espera que el servicio eléctrico quede normalizado en la totalidad de las zonas afectadas. Mientras tanto, la recomendación es clara: prudencia, evitar situaciones de riesgo y mantenerse informado a través de los canales oficiales ante cualquier novedad vinculada a los cortes de luz en Salta.