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AVANZA LA CAUSA

Amplían la imputación contra el dueño de Sur Finanzas y complican a un empresario cercano a “Chiqui” Tapia

La Justicia federal sumó una nueva acusación contra Maximiliano Vallejo, titular de la financiera vinculada a dirigentes del fútbol argentino.

Amplían la imputación contra el dueño de Sur Finanzas y complican a un empresario cercano a “Chiqui” Tapia

La causa judicial que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero y desvío de fondos en el fútbol argentino sumó un nuevo capítulo que complica la situación procesal de Maximiliano Ariel Vallejo, empresario financiero y dueño del holding Sur Finanzas, señalado además por su cercanía con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.

El juez federal Luis Armella resolvió ampliar la imputación contra Vallejo y agregarle el delito de administración fraudulenta en calidad de partícipe necesario. La medida fue impulsada por la fiscal federal Cecilia Incardona, quien sostiene que el empresario habría tenido un rol central en las maniobras investigadas.

Con esta decisión, Vallejo deberá afrontar una indagatoria prevista para el próximo 26 de mayo con tres acusaciones de peso: asociación ilícita, lavado de activos agravado y defraudación vinculada a la administración de bienes. La convocatoria judicial también alcanza a su madre, Graciela Beatriz Vallejo.

La investigación se centra en supuestas operaciones financieras irregulares que habrían afectado el patrimonio de Club Atlético Banfield. Según la hipótesis judicial, el empresario no habría actuado únicamente como una pieza secundaria en la circulación de dinero sospechado, sino que habría aportado la estructura económica y societaria necesaria para concretar el esquema investigado.

En el expediente, la fiscalía considera que Vallejo puso a disposición empresas, mecanismos financieros y movimientos de capital que habrían servido para canalizar fondos fuera de los registros formales. Entre las firmas mencionadas aparecen Sur Finanzas Group S.A. y Roma Inversiones S.A., señaladas como herramientas utilizadas para sostener las operaciones bajo sospecha.

Para los investigadores, el aporte del empresario fue determinante en el funcionamiento del presunto circuito ilegal. Esa interpretación es la que motivó la ampliación de la imputación por administración fraudulenta, una figura penal que apunta a quienes participan de maniobras que perjudican económicamente a una institución o patrimonio administrado.

La nueva acusación modifica de manera significativa el escenario judicial de Vallejo. Hasta ahora, la causa lo vinculaba principalmente con el presunto lavado de dinero y con la supuesta integración de una asociación ilícita. Sin embargo, la incorporación del cargo de defraudación como partícipe necesario amplía el alcance de la investigación y endurece la situación procesal del empresario.

En términos jurídicos, la figura de administración fraudulenta implica que la Justicia sospecha que el acusado no solamente intervino en operaciones financieras posteriores, sino que colaboró activamente para que el esquema pudiera ejecutarse. Es decir, habría existido una participación necesaria en la estructura que permitió concretar el presunto perjuicio económico al club.

La resolución judicial se conoció en el marco de una investigación federal que viene avanzando desde hace varios meses y que puso bajo la lupa los vínculos entre dirigentes deportivos, sociedades financieras y movimientos de dinero de origen dudoso.

En el mundo del fútbol argentino, el caso generó fuerte repercusión por el peso de los nombres involucrados y por el impacto institucional que puede tener sobre dirigentes y empresarios relacionados al ambiente de la AFA. La cercanía de Vallejo con Tapia volvió a quedar en el centro de la escena tras la ampliación de la imputación.


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