El Gobierno nacional avanzó con el proyecto de construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia, Tierra del Fuego, una obra considerada estratégica para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y mejorar la proyección hacia la Antártida.
El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, recorrieron el predio donde se levantará la infraestructura y participaron de una presentación técnica a cargo de la Armada Argentina. Durante la visita analizaron las características del terreno y los aspectos logísticos vinculados con el desarrollo de la obra.
La iniciativa busca consolidar en el extremo austral un polo con capacidades logísticas y operativas, además de brindar apoyo a las actividades científicas y a las tareas vinculadas con la presencia argentina en territorio antártico.
La agenda oficial también incluyó un encuentro con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y la vicegobernadora Mónica Urquiza. Durante la reunión se abordaron los detalles del proyecto y la posibilidad de avanzar en una articulación entre la Nación y la provincia para acompañar su desarrollo.
Melella expresó su respaldo a la iniciativa y sostuvo que la construcción de la base constituye una demanda histórica de Tierra del Fuego. También vinculó el proyecto con el desarrollo del Polo Logístico Antártico, una propuesta que apunta a fortalecer el rol de Ushuaia como punto estratégico para las operaciones hacia la Antártida.
Desde el Gobierno nacional remarcaron que la obra forma parte de una estrategia destinada a reforzar la soberanía argentina en el Atlántico Sur, en un contexto marcado por el reclamo permanente del país por las Islas Malvinas.
Durante la recorrida, Quirno destacó la necesidad de coordinar las distintas áreas del Estado para proteger los intereses estratégicos argentinos y fortalecer la presencia nacional en el extremo sur.
La Base Naval Integrada también apunta a mejorar las capacidades de la Armada Argentina y a concentrar infraestructura destinada al apoyo logístico y operativo. Su ubicación permitiría, además, potenciar las tareas de investigación y asistencia vinculadas con la actividad antártica.
El proyecto se inscribe así dentro de una política de fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur y de puesta en valor de áreas consideradas estratégicas para la defensa y la proyección internacional del país.