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Tensión empresarial

Se dispara la mora empresarial y las pymes quedan más expuestas

La mora de las empresas pasó del 0,7% al 3,7% en menos de dos años. Las pymes concentran los mayores niveles de incumplimiento y enfrentan un crédito cada vez más restrictivo.

Se dispara la mora empresarial y las pymes quedan más expuestas

La mora empresarial aumentó con fuerza durante los últimos dos años y las pequeñas y medianas empresas aparecen como las más afectadas. La proporción de créditos empresarios en situación irregular pasó del 0,7% en noviembre de 2024 al 3,7% en julio de 2026, según un informe de Equilibra.

El deterioro se produce pese a la fuerte expansión del financiamiento. Los préstamos a empresas pasaron de representar el 5,7% del PBI en septiembre de 2023 al 9,8% en junio de este año. Una parte importante de ese crecimiento estuvo vinculada con los créditos en dólares, que también aumentaron de manera significativa.

La mora, sin embargo, no se distribuye de la misma manera entre todas las empresas. Las compañías más chicas presentan mayores dificultades para cumplir con sus compromisos, mientras que las grandes concentran buena parte del financiamiento y registran niveles de incumplimiento considerablemente menores.

En los préstamos inferiores a $5 millones, la irregularidad alcanza el 9,3%. Ese segmento reúne cerca del 60% de las empresas, aunque representa apenas el 0,2% del crédito total. En cambio, entre las firmas con préstamos superiores a $3.800 millones, la mora se ubica en el 1,8%, pese a que concentran el 73,8% del financiamiento.

Por sectores, la construcción y el comercio aparecen entre las actividades con mayores dificultades. La irregularidad crediticia llega al 7,7% en la construcción y al 6,5% en el comercio, mientras que la industria manufacturera registra un 3,7%.

Dentro de la industria también existen fuertes diferencias. Textiles y cuero presentan una mora del 14,6%, en un contexto marcado por la caída del consumo y la competencia de productos importados. En otras actividades, como vehículos y transporte, el incumplimiento es mucho menor y ronda el 0,4%.

El número de empresas en mora también creció de manera considerable. Las personas jurídicas que registran incumplimientos pasaron de unas 16.200 a casi 37.500 en menos de dos años. La cifra representa al 13,4% de las empresas endeudadas.

Entre las pymes que utilizan avales de Sociedades de Garantía Recíproca, el deterioro fue todavía más marcado. Las empresas en mora pasaron de 3.354 a 9.679, prácticamente el triple.

La tensión financiera también comenzó a trasladarse fuera del sistema bancario. Los atrasos con proveedores y organismos fiscales ganaron peso como mecanismo para sostener la caja de las empresas cuando los ingresos no alcanzan.

En las pymes, el 8,6% registra atrasos con bancos, mientras que el 15,3% demora pagos a proveedores y el 17,3% acumula obligaciones impositivas vencidas. En el último año, además, se duplicó la proporción de pequeñas y medianas empresas con algún tipo de atraso, hasta alcanzar el 24%.

A esta situación se suma un acceso al crédito más restrictivo. Las condiciones para las pymes muestran una restricción de 24,9 puntos, frente a 6,5 puntos para las empresas grandes.

Así, el aumento del crédito empresarial convive con una creciente fragilidad financiera. Mientras las compañías de mayor tamaño tienen mejores condiciones para acceder al financiamiento, las pymes enfrentan mayores dificultades para conseguir fondos, sostener sus pagos y evitar que los problemas de caja terminen convirtiéndose en mora.

 


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