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INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Avanza la causa por el patrimonio de Manuel Adorni y ordenan nuevas pruebas

El fiscal impulsó nuevas medidas para reconstruir la composición de los bienes del funcionario.

Avanza la causa por el patrimonio de Manuel Adorni y ordenan nuevas pruebas

La causa que investiga el patrimonio del funcionario Manuel Adorni sumó un nuevo impulso en las últimas horas con la orden de una serie de medidas de prueba orientadas a esclarecer el origen y la evolución de sus bienes. La decisión fue tomada por el fiscal Gerardo Pollicita, quien junto al juez Ariel Lijo quedó a cargo del expediente.

El avance judicial apunta a determinar si existen inconsistencias entre los ingresos declarados por el funcionario y su patrimonio, en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. En ese contexto, el foco está puesto tanto en propiedades como en otros activos que podrían estar vinculados directa o indirectamente a su entorno familiar.

Entre las primeras medidas dispuestas se encuentra el pedido de informes a registros oficiales para identificar bienes inmuebles que figuren a nombre de Adorni o de su esposa, Julieta Bettina Angeletti. La pesquisa incluye consultas a organismos de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de reconstruir un mapa detallado de posibles propiedades.

La estrategia judicial también contempla el relevamiento de vehículos. Para eso, se solicitó información a la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor, en busca de determinar si existen autos registrados a nombre del funcionario o de personas de su círculo cercano. Este tipo de medidas suele ser clave en investigaciones de este tipo, ya que permite detectar posibles bienes no declarados o inconsistencias en las declaraciones juradas.

Otro de los puntos centrales de la investigación está vinculado a una propiedad ubicada en un country del partido bonaerense de Exaltación de la Cruz. Allí, la Justicia intenta establecer quién figura como responsable del pago de expensas y otros gastos asociados, como cuotas sociales o cargos extraordinarios. Este análisis busca determinar si existe correspondencia entre el uso del inmueble y su titularidad formal.

En paralelo, también se indaga si en ese mismo predio se registraron permisos para nuevas construcciones vinculadas al funcionario o su entorno. Este tipo de datos puede aportar indicios sobre movimientos patrimoniales recientes y eventuales inversiones que no hayan sido debidamente informadas.

El expediente tomó impulso luego de que se pusiera bajo la lupa un viaje realizado por Adorni junto a su familia y el periodista Marcelo Grandio a Punta del Este. Ese episodio despertó interrogantes en torno a los costos del traslado y las condiciones en las que se llevó a cabo, lo que derivó en la apertura de la investigación.

A partir de allí, la fiscalía consideró que existían elementos suficientes como para avanzar con una serie de medidas preliminares orientadas a determinar si hubo un incremento patrimonial injustificado. En este tipo de causas, el objetivo principal es contrastar los bienes, ingresos y gastos del funcionario con su evolución económica a lo largo del tiempo.

La causa se enmarca en un contexto más amplio de controles sobre la transparencia en la función pública, donde las investigaciones por enriquecimiento ilícito suelen requerir un análisis detallado y prolongado. Los procesos incluyen el cruce de datos entre distintos organismos, la revisión de documentación contable y la eventual convocatoria a peritos especializados.

En ese sentido, las medidas ordenadas en esta etapa inicial buscan reunir la mayor cantidad de información posible antes de avanzar hacia instancias más complejas del proceso. La recopilación de datos sobre inmuebles, vehículos y movimientos financieros resulta fundamental para establecer si existen irregularidades.

Si bien por el momento no hay imputaciones formales confirmadas en el expediente, el avance de la investigación marca un punto de inflexión. La intervención de la fiscalía y el juzgado implica que el caso ingresó en una fase de mayor profundidad, donde cada elemento recolectado puede resultar determinante.

En paralelo, el análisis sobre el viaje a Uruguay continúa siendo uno de los ejes que motivaron la causa. La Justicia intenta reconstruir las circunstancias en las que se realizó ese traslado, incluyendo posibles beneficios, invitaciones o gastos que no hayan sido debidamente registrados.

La evolución del expediente dependerá en gran medida de los resultados de estas primeras medidas. En función de la información obtenida, el fiscal podría avanzar con nuevas diligencias, ampliar el alcance de la investigación o eventualmente definir la situación procesal de los involucrados.

Por ahora, el caso se encuentra en una etapa de recolección de pruebas, con un enfoque puesto en desentrañar la composición del patrimonio del funcionario. En este tipo de investigaciones, los tiempos judiciales suelen ser extensos, pero cada paso resulta clave para determinar si existió o no un delito.

Mientras tanto, el expediente sigue su curso en los tribunales federales, con la expectativa de que las medidas ordenadas permitan arrojar claridad sobre un tema que ya genera repercusión en el ámbito político y judicial.

 


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