La Justicia resolvió que Cristian Gabriel “Pity” Álvarez está en condiciones mentales de afrontar el juicio oral por el homicidio ocurrido en 2018 y fijó un cronograma de audiencias que se desarrollará entre agosto y septiembre de 2026. La decisión destraba una causa que llevaba años paralizada por dudas sobre su estado de salud mental.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 concluyó, tras una nueva serie de peritajes médicos y psiquiátricos, que el músico posee la capacidad necesaria para comprender el proceso penal y ejercer su defensa. De este modo, se dejó sin efecto la suspensión que regía desde 2021, cuando un informe había señalado que no estaba en condiciones de enfrentar un juicio.
Según la resolución judicial, el debate oral se llevará adelante los días 10, 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto, y continuará el 2, 7, 9 y 14 de septiembre. Además, se dispusieron medidas restrictivas: el acusado no podrá salir del país ni ausentarse de la ciudad sin autorización del tribunal.
El punto central del expediente giró en torno a la evolución de la salud mental de Álvarez. Los estudios más recientes, realizados por el Cuerpo Médico Forense, determinaron que presenta un trastorno cognitivo leve, pero aclararon que esa condición no le impide participar del proceso judicial. Los especialistas señalaron que mantiene una “reserva cognitiva suficiente” para afrontar las distintas etapas del juicio.
Los peritos explicaron que el músico conserva la capacidad de comprender lo que sucede en su entorno, tomar decisiones y comunicarse con su defensa. Si bien reconocieron que su cuadro puede tener variaciones, indicaron que actualmente no existen impedimentos clínicos que justifiquen una nueva postergación.
La defensa, sin embargo, sostuvo una postura contraria. Planteó que los informes no garantizan que el acusado pueda sostener su lucidez durante un proceso prolongado y pidió una evaluación más profunda, con estudios neuropsicológicos específicos. También advirtió que el diagnóstico podría ser más severo de lo que reflejan los informes oficiales.
El tribunal rechazó ese planteo al considerar que las pruebas existentes son suficientes. Los jueces entendieron que insistir con nuevos estudios implicaría dilatar aún más un proceso que ya lleva varios años sin avances concretos.
En esa línea, también se valoraron elementos vinculados a la vida cotidiana del músico. La fiscalía destacó su participación en actividades públicas recientes, como presentaciones musicales extensas y la organización de nuevos shows, lo que interpretó como un indicio de funcionamiento compatible con la realización de un juicio.
Para los fiscales, estos datos contradicen la idea de una imposibilidad actual para enfrentar el proceso. Señalaron que exigir un estado de estabilidad absoluta podría derivar en una suspensión indefinida de la causa, algo que la Justicia buscó evitar con esta resolución.
El fallo también contempla medidas para garantizar el desarrollo adecuado del juicio. Se estableció que las audiencias no deberán extenderse por más de tres horas, en función de las condiciones del imputado. Además, en caso de que surja algún inconveniente de salud durante el debate, podrá ser representado por su abogado defensor.
En cuanto a su estado general, los informes médicos mencionaron antecedentes de consumo de sustancias, episodios de descompensación y algunas condiciones de salud como hipertensión y sedentarismo. No obstante, aclararon que no se detectaron indicadores de riesgo inmediato ni para sí mismo ni para terceros.
Con esta decisión, la causa judicial retoma impulso y se encamina finalmente hacia el juicio oral, donde se analizarán las responsabilidades en el homicidio ocurrido hace más de siete años. El proceso buscará determinar la culpabilidad o inocencia del músico en un caso que generó fuerte repercusión y que ahora vuelve al centro de la escena judicial.