Con el calendario político todavía lejos de las próximas presidenciales, Dante Gebel empezó a moverse con mayor intensidad en distintos ámbitos del poder. En los últimos días, el pastor evangélico mantuvo reuniones con referentes sindicales y dirigentes políticos, en una señal clara de que su armado de cara a 2027 comienza a tomar forma.
Lejos de posicionarse dentro de una estructura partidaria tradicional, Gebel apuesta a consolidar un perfil outsider, con llegada a sectores diversos y la intención de construir una base amplia de apoyo. En ese camino, busca sumar voces del sindicalismo, la política y distintos espacios sociales para delinear un eventual proyecto de gobierno.
Uno de los encuentros más relevantes fue con referentes de la CGT. Allí participaron dirigentes de peso dentro del sindicalismo argentino, en una reunión que alimentó las especulaciones sobre el interés del pastor en tender puentes con el peronismo. Este acercamiento no es casual: dentro de su estrategia aparece la idea de confluir en una coalición amplia que le permita competir con volumen político.
A la par, también mantuvo una reunión con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, uno de los dirigentes con proyección dentro del peronismo federal. Ese contacto refuerza la lectura de que Gebel busca construir vínculos con figuras clave del interior del país, pensando en un armado que trascienda las estructuras tradicionales del Área Metropolitana de Buenos Aires.
El armado político del pastor no se limita a reuniones formales. En paralelo, continúa trabajando en la conformación de equipos técnicos que puedan aportar a un eventual plan de gobierno. La idea es llegar al momento de una posible candidatura con propuestas concretas en materia económica, social y productiva, en un contexto complejo para la Argentina.
Otro de los puntos que llama la atención es su estrategia discursiva. A diferencia de otros dirigentes emergentes, Gebel evita confrontar de manera directa con el presidente Javier Milei. En su entorno consideran que mantener un tono moderado le permite ampliar su base de apoyo y no quedar encasillado dentro de la grieta política.
Este posicionamiento también responde a una lectura del escenario actual, donde una parte del electorado muestra cansancio frente a los enfrentamientos permanentes entre dirigentes. En ese marco, el pastor intenta mostrarse como una alternativa que prioriza el diálogo y la construcción de consensos.
En paralelo a su actividad política, Gebel también mantiene presencia mediática. En las próximas horas se difundirá una entrevista televisiva en la que se espera que profundice sobre su visión del país y sus posibles planes a futuro. Este tipo de apariciones forma parte de una estrategia más amplia para instalar su figura en la agenda pública.
Aunque todavía no hay definiciones formales sobre una candidatura, los movimientos recientes refuerzan la idea de que Gebel está decidido a jugar en el escenario nacional. Su desafío será transformar su perfil conocido en otros ámbitos en una propuesta política capaz de captar el interés de un electorado amplio.
Por ahora, el pastor sigue sumando contactos y afinando su estrategia. Con un discurso moderado, vínculos en distintos sectores y la mirada puesta en el mediano plazo, busca posicionarse como una figura a tener en cuenta en el mapa político argentino que se empieza a configurar rumbo a 2027.