Las ventas por el Día del Padre registraron una caída interanual del 0,3% y extendieron a cuatro años consecutivos la tendencia negativa en una de las fechas más importantes para el comercio minorista argentino. Aunque los comercios desplegaron una amplia variedad de promociones para incentivar el consumo, el movimiento no alcanzó para revertir la cautela que predominó entre los compradores.
La mayor parte de las operaciones estuvo impulsada por descuentos, cuotas sin interés, reintegros bancarios y beneficios por pago en efectivo. Sin embargo, los consumidores priorizaron el cuidado del bolsillo y concentraron sus compras en productos de menor valor o alcanzados por ofertas especiales.
El ticket promedio se ubicó en $78.986, en un contexto donde más de ocho de cada diez comercios recurrieron a algún tipo de promoción para sostener la demanda. A pesar de ese esfuerzo, el desempeño general volvió a reflejar las dificultades que atraviesa el consumo.
La baja de este año se suma a las registradas en temporadas anteriores, consolidando una racha negativa para una celebración que históricamente representó una oportunidad clave para incrementar las ventas. Si bien algunos rubros lograron resultados positivos, no alcanzaron para modificar la tendencia general.
Entre los sectores con mejor desempeño se destacaron indumentaria y librerías, ambos con un crecimiento del 2,1% respecto del año pasado. En el caso de la ropa, las compras se concentraron principalmente en los días previos a la fecha y estuvieron impulsadas por cuotas, reintegros y fuertes descuentos. Los artículos más elegidos fueron prendas básicas y accesorios de bajo costo.
Las librerías también mostraron un comportamiento favorable gracias a promociones en efectivo y financiación con tarjeta. Los consumidores se inclinaron especialmente por títulos vinculados a economía, negocios, historia y actualidad, privilegiando opciones accesibles.
Por su parte, electrodomésticos, artículos para el hogar y equipos de audio y video registraron una mejora del 0,8%. En este segmento, las ventas se concentraron en productos tecnológicos de menor valor, como auriculares, parlantes portátiles y celulares de gama económica.
El rubro calzado y marroquinería también logró cerrar en terreno positivo, aunque con un crecimiento moderado del 0,4%. Comerciantes del sector señalaron que las promociones ayudaron a sostener la actividad, aunque la rentabilidad continuó afectada por la fuerte competencia de precios.
En contraste, los mayores retrocesos se observaron en equipos, periféricos, accesorios y celulares, que registraron una caída del 6,1%. Las operaciones se enfocaron en accesorios económicos, mientras que los productos de mayor valor tuvieron una demanda más limitada.
Cosméticos y perfumería también mostraron una baja, con un retroceso del 3,8%. La creciente competencia de los canales digitales volvió a impactar sobre las ventas tradicionales, ya que muchos consumidores compararon precios en locales físicos y finalizaron sus compras a través de internet.
El balance general dejó en evidencia que las promociones continúan siendo una herramienta importante para movilizar las ventas, pero ya no garantizan por sí solas un incremento significativo del consumo. La búsqueda de precios convenientes y el control del gasto siguen marcando las decisiones de compra de los argentinos.
De esta manera, el Día del Padre cerró con un movimiento moderado para el comercio y confirmó una tendencia que se viene observando en los últimos años: consumidores más prudentes, compras más selectivas y un mercado que todavía enfrenta dificultades para recuperar dinamismo.