La muerte de Lola, la perrita que falleció tras un siniestro vial ocurrido en la intersección de avenida Sarmiento y General Güemes de la ciudad de Salta, conmovió a la comunidad y dio origen a una iniciativa que busca transformar el dolor en un mensaje de concientización. Mientras la causa judicial avanza en una instancia de mediación penal, el lugar donde ocurrió el hecho será escenario de un homenaje que quedará como un símbolo permanente de su recuerdo.
El fiscal penal 2 del Distrito Centro, Esteban Martearena, impulsó la instancia de mediación penal y, con el acuerdo de las partes, dispuso que la causa continúe por esa vía. El hecho ocurrió cuando una camioneta embistió a una mujer que caminaba junto a sus dos perros. Como consecuencia del impacto, Lola perdió la vida y la mujer sufrió lesiones.
Actualmente, el proceso de mediación se encuentra en una etapa avanzada. En los próximos días continuarán las reuniones entre las damnificadas —la dueña de Lola y la mujer lesionada, ambas acompañadas por sus representantes legales— y los representantes de la empresa involucrada, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que contemple una reparación integral por los daños ocasionados.
Desde la Fiscalía se destacó la importancia de la justicia restaurativa como una herramienta que busca reparar el daño sufrido por las víctimas mediante el diálogo y la construcción de acuerdos, ofreciendo una respuesta dentro del proceso penal que prioriza la reparación por encima del conflicto.
Pero más allá del expediente judicial, el recuerdo de Lola seguirá vivo en el lugar donde ocurrió la tragedia. Amigos, familiares y personas que acompañan a las damnificadas convocaron a la comunidad a participar de una jornada de concientización que se realizará el próximo sábado, a las 11, en la esquina de Sarmiento y General Güemes.
Durante el encuentro se pintará una "Patita Amarilla", una intervención urbana que reemplazará a la tradicional Estrella Amarilla utilizada para recordar a las víctimas fatales de siniestros viales. En esta oportunidad, la huella simbolizará la vida de Lola y representará un llamado a reflexionar sobre el cuidado de los animales, la responsabilidad al conducir y la importancia de una convivencia respetuosa en la vía pública.
La propuesta, denominada "Patitas Amarillas", será la primera de este tipo en la provincia de Salta. Sus impulsores esperan que el homenaje trascienda la historia de Lola y se convierta en un recordatorio permanente de que detrás de cada siniestro también puede haber familias que sufren la pérdida de un compañero de vida.
Para quienes compartieron momentos con ella, Lola no era solo una mascota. Era parte de una familia, una compañera inseparable cuyo recuerdo permanecerá en esa esquina de la ciudad. La huella amarilla será mucho más que una pintura sobre el asfalto: será un símbolo de amor, memoria y respeto por todos los animales, con la esperanza de que una tragedia como esta no vuelva a repetirse.