La tensión entre el Gobierno nacional y uno de sus principales aliados políticos sumó un nuevo capítulo. El PRO reclamó públicamente al presidente Javier Milei que desplace de su cargo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de la controversia generada por las rectificaciones realizadas en sus declaraciones juradas y las explicaciones brindadas sobre el origen de parte de su patrimonio.
La postura del partido liderado por Mauricio Macri quedó expuesta a través de un mensaje difundido en sus canales oficiales, donde cuestionó la decisión de sostener al funcionario en medio de los cuestionamientos. El planteo representó un nuevo escalón en las diferencias que vienen creciendo entre sectores del oficialismo y dirigentes que acompañaron las reformas impulsadas por la gestión libertaria.
El conflicto se profundizó tras la admisión de Adorni de haber corregido información vinculada a sus bienes declarados. Según explicó, una parte significativa del incremento patrimonial registrado en los últimos años estuvo relacionada con inversiones en criptomonedas, particularmente en Bitcoin, que no habían sido incluidas oportunamente en la documentación presentada.
Las explicaciones no lograron despejar las dudas en distintos sectores políticos. Referentes del PRO cuestionaron la consistencia de los argumentos y pusieron bajo la lupa la evolución patrimonial del funcionario. Entre las observaciones más repetidas aparece la falta de claridad sobre la cronología de las inversiones y el modo en que fueron informadas ante los organismos correspondientes.
La situación también generó repercusiones en el Congreso, donde bloques opositores comenzaron a coordinar acciones para avanzar con pedidos de explicaciones y eventuales medidas institucionales. Legisladores de diferentes espacios consideran que las inconsistencias detectadas requieren un análisis más profundo y reclaman mayores precisiones sobre el origen de los fondos declarados.
La polémica tomó fuerza luego de que trascendieran investigaciones vinculadas al patrimonio del jefe de Gabinete. Los cuestionamientos apuntan a presuntas diferencias entre los ingresos registrados y la adquisición de bienes durante los últimos años. En ese contexto, la rectificación de las declaraciones juradas terminó alimentando aún más el debate político.
Desde distintos sectores de la oposición sostienen que un funcionario de la máxima jerarquía debe ofrecer explicaciones completas y transparentes sobre su situación patrimonial. Bajo esa premisa, varios dirigentes coincidieron en que el caso podría tener consecuencias políticas si las dudas no son aclaradas de manera contundente.
Sin embargo, el dato que más preocupa en la Casa Rosada es el impacto interno que comenzó a generar la controversia. Las críticas ya no provienen únicamente de la oposición, sino también de espacios que hasta hace poco respaldaban las principales iniciativas del Gobierno nacional.
En ese escenario, el pedido del PRO adquiere un peso particular. La fuerza que conduce Macri fue una aliada clave para la aprobación de proyectos estratégicos y para la construcción de acuerdos parlamentarios durante los primeros meses de gestión. Por eso, el endurecimiento de su discurso representa una señal de alerta para el Ejecutivo.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene su respaldo a Adorni y evita dar señales sobre posibles cambios en el gabinete. La continuidad del funcionario se convirtió en un tema central de la agenda política y amenaza con profundizar las diferencias dentro del universo de fuerzas que respaldan el rumbo impulsado por Milei.
Con el correr de los días, la discusión dejó de centrarse exclusivamente en las declaraciones juradas para transformarse en un nuevo foco de disputa política. El desenlace del caso podría tener impacto no solo sobre el futuro de Adorni dentro del Gobierno, sino también sobre la relación entre el Presidente y uno de sus socios políticos más importantes.
Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni.
— PRO (@proargentina) June 12, 2026