La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió intervenir la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) durante 180 días y anuló las elecciones nacionales del gremio, en una decisión que generó fuerte impacto dentro del sindicalismo argentino. Además, el fallo dejó sin efecto la continuidad de Abel Furlán al frente del sindicato y declaró inválidos los comicios realizados en la seccional Campana.
La resolución judicial se apoyó principalmente en las irregularidades detectadas durante el proceso electoral desarrollado entre el 2 y el 4 de marzo de 2026. Según planteó el tribunal laboral, no existieron garantías suficientes para asegurar la transparencia de la votación ni la correcta custodia de las urnas durante las jornadas electorales.
Uno de los puntos más cuestionados fue el sistema implementado para resguardar los votos en la seccional Campana. De acuerdo con el fallo, las urnas quedaron bajo control exclusivo de la Junta Electoral dentro de la sede sindical, sin controles externos ni escrutinios provisorios diarios que permitieran verificar la integridad del proceso.
Los jueces consideraron que la extensión de la elección durante tres días exigía medidas especiales de supervisión y seguridad que finalmente no fueron aplicadas. En ese contexto, remarcaron que las elecciones sindicales deben desarrollarse, en términos generales, en una sola jornada, salvo situaciones excepcionales debidamente justificadas.
La Cámara también cuestionó con dureza la propuesta realizada a fiscales de listas opositoras para permanecer durante la noche dentro de la sede gremial con el objetivo de custodiar las urnas. Para los magistrados, esa metodología resultó “irrazonable” y no garantizó condiciones confiables para el desarrollo de la elección.
A partir de esas observaciones, el tribunal declaró la nulidad de la elección en Campana y dejó sin efecto la designación de las autoridades locales y de los representantes que posteriormente participaron del Colegio Electoral encargado de definir la conducción nacional de la UOM.
Con esta medida, la Justicia dispuso además la intervención del sindicato metalúrgico por un plazo de seis meses, período durante el cual deberá normalizarse la situación institucional y organizarse un nuevo proceso electoral.
El fallo volvió a poner en el centro del debate el funcionamiento interno de los sindicatos y los mecanismos de control en las elecciones gremiales, especialmente en organizaciones de fuerte peso dentro de la estructura sindical argentina como la UOM.
Tras conocerse la decisión judicial, distintos sectores sindicales expresaron preocupación por el impacto de la intervención. Desde espacios vinculados al sindicalismo estatal cuestionaron el avance de la Justicia sobre la vida interna de los gremios y advirtieron sobre posibles consecuencias políticas dentro del movimiento obrero.
En paralelo, la resolución abrió un nuevo escenario de incertidumbre para la conducción metalúrgica, uno de los sectores con mayor representación dentro de la industria nacional. La UOM mantiene presencia en distintas provincias y concentra una importante cantidad de trabajadores vinculados a la actividad fabril y metalúrgica.
Mientras tanto, se espera que en los próximos días existan nuevas presentaciones judiciales y definiciones respecto del futuro inmediato del gremio, en medio de un clima de tensión interna y fuerte repercusión dentro del sindicalismo argentino.