Esta es de esas tortas que podemos hacer en casa sin mucho esfuerzo parecen salidas de una panadería artesanal: una miga húmeda y apenas rústica, trozos tiernos de pera, nueces crocantes y pequeños puntos de chocolate que se derriten durante el horneado. La combinación de harina integral y avena le da más sabor y textura, mientras que las peras fileteadas por encima hacen que quede muy vistosa... Lo mejor de todo es que casi, casi es saludable.
Ingredientes
Para 10 porciones
Secos
180 g de harina integral
100 g de avena arrollada fina
120 g de azúcar mascabo o rubia
1 cucharadita de polvo de hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato
1 pizca de sal
1 cucharadita de canela
Húmedos
2 huevos
100 ml de aceite suave (girasol o maíz)
120 ml de yogur natural o leche
1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el relleno
2 peras maduras pero firmes, en cubitos
70 g de nueces picadas gruesas
70 g de chips de chocolate o chocolate picado
Para la cubierta
2 peras fileteada fina
Un puñado extra de nueces
Algunas chispas de chocolate
Azúcar mascabo para espolvorear
Cómo se prepara
Precalentar el horno a 180 °C. Aceitar y forrar con papel manteca un molde redondo de 22-24 cm.
En un bol grande mezclar la harina integral, la avena, el azúcar, el polvo de hornear, el bicarbonato, la sal y la canela.
En otro recipiente batir apenas los huevos con el aceite, el yogur y la vainilla.
Volcar los ingredientes húmedos sobre los secos y mezclar solo hasta integrar. La masa debe quedar espesa y algo rústica.
Agregar las peras en cubitos, las nueces y el chocolate. Mezclar suavemente.
Volcar la preparación en el molde y acomodar por encima las peras fileteadas. Terminar con algunas nueces extra, chips de chocolate y un poco de azúcar mascabo.
Hornear entre 40 y 50 minutos, hasta que la superficie esté dorada y al insertar un palillo salga apenas húmedo, sin masa cruda.
Dejar enfriar al menos 15 minutos antes de desmoldar.