La oposición en el Congreso prepara un avance contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la intención de aprobar su interpelación y abrir la posibilidad de una eventual moción de censura, una herramienta prevista en la Constitución argentina pero que nunca fue utilizada.
La senadora Carolina Moisés confirmó que el Senado tratará el jueves los pedidos para convocar al funcionario y sostuvo que el escenario representa un momento inédito dentro de la política institucional del país. Según explicó, la falta de una definición del Poder Ejecutivo llevó a que la Cámara alta modificara sus prioridades y colocara el conflicto en el centro de la agenda parlamentaria.
“Si el Gobierno no toma una decisión, será el Congreso el que avance con los mecanismos previstos”, planteó la legisladora, al cuestionar la continuidad de Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete.
Moisés aseguró que existe consenso entre distintos bloques para aprobar la interpelación y señaló que se alcanzarían los votos necesarios para convocar al funcionario. El procedimiento establece que Adorni deberá presentarse en el recinto para brindar explicaciones y, posteriormente, podría abrirse una instancia para debatir una moción de censura.
La senadora recordó que la figura del jefe de Gabinete fue incorporada en la reforma constitucional de 1994 y que el artículo 101 contempla la posibilidad de interpelación y remoción política por parte del Congreso. Sin embargo, aclaró que nunca se aplicó un mecanismo de estas características y que será necesario actuar con cuidado por sus consecuencias institucionales.
En ese marco, cuestionó que el presidente Javier Milei no haya tomado una decisión sobre la permanencia del funcionario y consideró que la responsabilidad inicial debería estar en manos del Poder Ejecutivo.
Para Moisés, la situación generada alrededor de Adorni afecta la gestión del Gobierno nacional y la imagen del país. También sostuvo que las explicaciones públicas del jefe de Gabinete no lograron resolver la crisis política, sino que profundizaron las críticas de distintos sectores.
La legisladora evitó anticipar si acompañará una eventual moción de censura y remarcó que primero debe cumplirse cada etapa del procedimiento parlamentario. “Tiene que presentarse y dar explicaciones”, señaló al referirse a la convocatoria en el Senado.
Además, rechazó que la presencia de Adorni en el recinto pueda interpretarse como una actividad administrativa habitual y afirmó que la situación requiere un tratamiento político e institucional diferente.
Moisés también negó que el Senado haya paralizado su funcionamiento por este conflicto y explicó que la Cámara continúa trabajando sobre otros temas, aunque reconoció que el enfrentamiento con el jefe de Gabinete se convirtió en una prioridad dentro de la agenda legislativa.
Al analizar la postura del presidente Milei, la senadora consideró que el oficialismo interpreta el conflicto como una disputa política y no como una crisis que requiere una respuesta institucional. En ese sentido, cuestionó la estrategia del Gobierno frente a los cuestionamientos sobre Adorni.
Finalmente, sostuvo que la continuidad del funcionario puede generar consecuencias más allá del escenario interno y afectar la percepción externa sobre la Argentina. Para la senadora, el Congreso deberá definir los próximos pasos si el Ejecutivo decide mantenerlo en el cargo.