El comercio exterior argentino mantuvo su ritmo de crecimiento durante el primer semestre de 2026 y consolidó un saldo positivo en la balanza comercial. Las exportaciones rozaron los US$50.000 millones entre enero y junio, con un incremento cercano al 25% respecto del mismo período del año anterior, mientras que el superávit acumulado alcanzó los US$13.923 millones.
Los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reflejan un desempeño favorable de las ventas al exterior, que continúan siendo uno de los principales motores del ingreso de divisas para el país.
Durante junio, las exportaciones sumaron US$9.055 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 24,5%. En paralelo, las importaciones totalizaron US$6.861 millones, con un aumento del 7,3% en comparación con el mismo mes de 2025.
Como resultado de esta diferencia, la balanza comercial registró un superávit de US$2.194 millones, una cifra que supera en US$1.314 millones el saldo positivo obtenido en junio del año pasado.
El movimiento conjunto de exportaciones e importaciones alcanzó los US$15.916 millones durante junio, convirtiéndose en el mayor volumen mensual de comercio exterior registrado desde agosto de 2022. Este desempeño refleja una recuperación sostenida de la actividad comercial internacional de Argentina.
Además, el país acumuló su trigésimo primer mes consecutivo con saldo positivo en la balanza comercial, una tendencia que fortalece la disponibilidad de divisas y mejora el resultado del intercambio con el resto del mundo.
Si bien las exportaciones mostraron una leve baja del 0,9% respecto de mayo, el resultado mensual se ubicó como el segundo más elevado de todo 2026 y marcó el mejor registro histórico para un mes de junio.
El crecimiento de las ventas externas durante el primer semestre permitió que el valor exportado se acercara a los US$50.000 millones, consolidando una mejora significativa frente al mismo período del año anterior y aportando un fuerte impulso al resultado comercial.
La evolución de las importaciones también mostró una recuperación, aunque a un ritmo considerablemente menor que las exportaciones. Esto permitió ampliar el superávit comercial y sostener una tendencia positiva que ya se extiende por más de dos años y medio.
El desempeño del comercio exterior es seguido de cerca por el Gobierno y los distintos sectores productivos debido a su impacto sobre la economía nacional. Un mayor nivel de exportaciones implica un ingreso más elevado de dólares, favorece la actividad de los sectores exportadores y fortalece las reservas provenientes del intercambio comercial.
Con estos resultados, Argentina cierra la primera mitad de 2026 con uno de los mejores desempeños comerciales de los últimos años, impulsada por el crecimiento de las exportaciones y por un saldo positivo que continúa consolidándose mes a mes.