Mauricio Macri volvió a meterse de lleno en la discusión política nacional con fuertes críticas a la interna del oficialismo y señales de diferenciación respecto de Patricia Bullrich. Durante un encuentro con legisladores del PRO en la sede partidaria de San Telmo, el exmandatario evitó confirmar una eventual candidatura presidencial y dejó una serie de definiciones sobre el presente del Gobierno y el futuro de la oposición.
Antes de ingresar a la reunión, Macri respondió con ironía cuando fue consultado sobre una posible postulación en 2027. “Voy a volver… a cantar”, lanzó entre risas, sin dar mayores precisiones sobre su futuro político.
En paralelo, el líder del PRO tomó distancia de Patricia Bullrich y dejó en claro que no imagina un regreso de la ministra de Seguridad al espacio amarillo. “Ella está en La Libertad Avanza”, afirmó de manera tajante, en medio de las tensiones internas que atraviesa el oficialismo nacional.
El exjefe de Estado también analizó el escenario opositor y consideró que el kirchnerismo atraviesa uno de sus momentos de mayor debilidad política. Según sostuvo, el espacio está “desarmado y peleado”, además de golpeado por distintas causas judiciales que avanzaron en los últimos años.
Las declaraciones se dieron pocos días después de un acto partidario realizado en Mendoza, donde Macri cuestionó con dureza las disputas internas dentro del entorno presidencial. Allí apuntó especialmente a los sectores alineados con Karina Milei y Santiago Caputo, a quienes responsabilizó por el clima de conflicto que atraviesa la administración libertaria.
Para explicar el impacto de esas diferencias, utilizó una metáfora vinculada a un barco en medio de una tormenta. Según planteó, cuando los problemas internos no se enfrentan a tiempo, el riesgo es que la gestión termine debilitándose hasta un punto irreversible. “El barco se hunde”, advirtió al describir el escenario político actual.
Macri insistió además en que, pese a las críticas, no está concentrado en un proyecto personal sino en reorganizar al PRO de cara a las próximas elecciones ejecutivas. En ese sentido, remarcó que el partido debe fortalecerse y mantenerse preparado para ocupar un rol central en la política argentina.
En las últimas semanas, el expresidente intensificó sus recorridas y actividades partidarias tanto en Buenos Aires como en distintas provincias del país. El objetivo, explican cerca de su entorno, es recuperar protagonismo dentro de la oposición y reposicionar al PRO frente al avance de La Libertad Avanza.
También dejó definiciones sobre Javier Milei y su estilo de conducción. En un reciente encuentro internacional de expresidentes, Macri sostuvo que el mandatario tiene un liderazgo “emocional” y deslizó cuestionamientos sobre la capacidad de implementación de su gestión. Según describió, Milei se percibe a sí mismo como un “profeta”, más enfocado en el impacto de sus ideas que en la construcción política cotidiana.
Las declaraciones del fundador del PRO vuelven a tensar la relación con el Gobierno nacional en un momento sensible para el oficialismo, marcado por diferencias internas, disputas de poder y crecientes cuestionamientos desde distintos sectores de la oposición.