Un hombre fue detenido en la ciudad entrerriana de Chajarí luego de atropellar a un niño de 9 años mientras conducía una camioneta con 2,25 gramos de alcohol por litro de sangre. El conductor abandonó la escena inmediatamente después del hecho, aunque regresó tiempo más tarde y quedó a disposición de la Justicia.
El grave episodio ocurrió durante la tarde del sábado sobre avenida 1° de Mayo al 2691 y generó una profunda conmoción en la comunidad local debido al delicado estado de salud de la víctima.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, el menor fue embestido por una camioneta Mitsubishi 4x4 de doble cabina cuando circulaba por la zona. Las circunstancias en las que se produjo el siniestro todavía son materia de investigación y forman parte de las actuaciones judiciales iniciadas tras el hecho.
Lo que agravó aún más la situación fue que, tras el impacto, el conductor decidió retirarse del lugar sin asistir al niño herido ni esperar la llegada de los servicios de emergencia y del personal policial.
Sin embargo, tiempo después regresó al sitio donde ocurrió el accidente. Allí fue identificado por efectivos policiales, quienes le practicaron el correspondiente test de alcoholemia para determinar si se encontraba en condiciones de conducir al momento del hecho.
El resultado del control fue contundente: el hombre registró 2,25 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra ampliamente superior a cualquier parámetro permitido para la conducción segura de un vehículo.
Además, en la provincia de Entre Ríos se encuentra vigente la legislación de Alcoholemia Cero, lo que implica que cualquier presencia de alcohol en sangre constituye una infracción a las normas de tránsito. En este caso, el nivel detectado representó una cantidad significativamente elevada.
Mientras tanto, el niño recibió asistencia médica inicial en el lugar del siniestro y posteriormente fue trasladado de urgencia al hospital local debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
Según el diagnóstico realizado por los profesionales que lo atendieron, el menor presentaba un traumatismo craneoencefálico grave, una fractura de cráneo y una fractura de fémur. Los médicos indicaron además la necesidad de realizar estudios complementarios para evaluar con mayor precisión el alcance de las heridas y definir la evolución del cuadro clínico.
Hasta el momento, el chico continúa internado bajo estricta observación médica, mientras familiares y allegados siguen de cerca su estado de salud con gran preocupación.
Por disposición de la fiscal de turno, Carolina Ezpeleta, el conductor fue detenido y trasladado a la Comisaría N°1 de Chajarí, donde permanece alojado mientras avanzan las actuaciones correspondientes.
En paralelo, los investigadores trabajan para reconstruir la mecánica del hecho y determinar con exactitud cómo ocurrió el atropello. Entre las medidas ordenadas se encuentran la toma de testimonios, el análisis de las pericias accidentológicas y la recopilación de toda evidencia que permita esclarecer las responsabilidades penales derivadas del caso.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el debate en torno a la conducción bajo los efectos del alcohol y las graves consecuencias que puede generar esta conducta imprudente. Especialmente cuando las víctimas son niños, hechos de estas características generan una fuerte repercusión social y reavivan los reclamos por un mayor compromiso en el cumplimiento de las normas de tránsito.
Las estadísticas de seguridad vial muestran que el consumo de alcohol continúa siendo uno de los principales factores de riesgo en siniestros de tránsito con consecuencias fatales o lesiones de gravedad. Por ese motivo, distintos organismos insisten en la necesidad de reforzar la prevención, los controles y la responsabilidad individual al momento de conducir.
En este caso, la situación se vio agravada no solo por el elevado nivel de alcohol registrado en el conductor, sino también por el abandono de la víctima tras el impacto, una circunstancia que será evaluada por la Justicia en el marco de la investigación en curso.
Mientras la causa avanza, la principal preocupación está puesta en la recuperación del niño de 9 años, quien permanece internado luchando por su vida luego del brutal atropello ocurrido en Chajarí.
La investigación judicial continuará durante los próximos días con nuevas diligencias destinadas a establecer todas las circunstancias del hecho y definir la situación procesal del conductor detenido, quien deberá responder ante la Justicia por lo ocurrido.