El presidente Javier Milei celebró la aprobación en el Senado de 74 pliegos judiciales, una votación que el Gobierno nacional considera central dentro del proceso de cobertura de vacantes en el Poder Judicial argentino. Desde la Casa Rosada destacaron la decisión como un paso relevante en la llamada “reconstrucción institucional”, en un contexto donde la Justicia venía acumulando cargos sin ocupar desde hace años.
El mandatario calificó la medida como un “hito” y compartió en redes sociales mensajes del ministro de Justicia, quien también respaldó la decisión del Congreso. En esa línea, el oficialismo sostuvo que la aprobación de los pliegos permite avanzar en el funcionamiento del sistema judicial y saldar un atraso histórico en la designación de jueces, fiscales y defensores oficiales.
Según la postura del Gobierno, la cobertura de estas vacantes apunta a mejorar la eficiencia del sistema, reducir demoras en causas judiciales y reforzar la estructura institucional. En ese sentido, se remarcó que muchos de los postulantes habían atravesado los procesos de selección correspondientes y permanecían a la espera de definición legislativa.
Desde el área de Justicia también se valoró el trabajo conjunto entre el Poder Ejecutivo, el Senado y la Comisión de Acuerdos para destrabar los nombramientos. Funcionarios del oficialismo señalaron que la medida representa un avance dentro de un esquema más amplio de reformas orientadas a reorganizar el funcionamiento del Estado.
Sin embargo, la votación no estuvo exenta de tensiones políticas dentro del propio oficialismo. Uno de los puntos de mayor discusión fue la aprobación del pliego de una candidata que había sido inicialmente impulsada por el Gobierno, pero cuya postulación luego intentó ser retirada por decisión de la Casa Rosada.
La situación generó diferencias internas y expuso matices dentro del bloque libertario en el Senado. En el debate previo a la votación, se expresaron posturas dispares respecto del alcance de las evaluaciones de idoneidad y del rol del Congreso en la definición de los cargos judiciales.
Finalmente, la candidata cuestionada fue aprobada junto al resto de los pliegos, lo que sumó un capítulo adicional a la jornada legislativa. La decisión dejó abierta la definición final en manos del Poder Ejecutivo, que deberá resolver si avanza con la firma de los decretos correspondientes para concretar las designaciones.
Con esta votación, el Senado dio luz verde a una de las tandas más amplias de nombramientos judiciales de los últimos años, en un escenario donde la cobertura de vacantes continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema de justicia argentino. Desde el Gobierno nacional insisten en que este tipo de avances forman parte de un proceso más amplio de ordenamiento institucional y fortalecimiento del funcionamiento del Estado.