La investigación por la desaparición de una niña de dos años en Córdoba sumó en las últimas horas una definición clave: la fiscal a cargo del caso aseguró que no existen indicios de abuso ni elementos que permitan sostener, por ahora, la participación de terceros en el hecho. La menor fue encontrada sola, tras varias horas de intensa búsqueda, y se encuentra en buen estado de salud.
La funcionaria judicial, Silvana Pen, brindó detalles del avance de la causa y explicó que, de acuerdo a los primeros elementos recolectados, la niña no presenta signos compatibles con un ataque sexual ni evidencias que indiquen que haya estado acompañada al momento de ser hallada.
El caso tuvo en vilo a la comunidad de Cosquín y zonas aledañas, donde se desplegó un importante operativo de búsqueda desde que se reportó la desaparición. La menor finalmente fue encontrada este jueves alrededor de las 11 de la mañana en un sector de pastizales de La Falda.
Según precisó la fiscal, fueron efectivos que participaban del rastrillaje quienes lograron divisarla cuando salía por sus propios medios de una zona con vegetación. “Venía caminando sola”, detalló, lo que constituye uno de los puntos centrales en la hipótesis que maneja la investigación.
Tras el hallazgo, la niña fue asistida en el lugar y trasladada en ambulancia al Hospital Domingo Funes, donde quedó en observación y fue sometida a distintos controles médicos.
En cuanto a su estado de salud, se informó que presenta lesiones leves, principalmente raspaduras en las piernas y una herida en la zona de la ceja. Estas marcas serían compatibles con haber permanecido durante varias horas a la intemperie, en un entorno agreste.
Además, la menor evidenciaba signos de estrés y somnolencia al momento de ser encontrada, aunque los profesionales indicaron que evolucionaba favorablemente. Incluso, pudo alimentarse sin inconvenientes, lo que refuerza el diagnóstico general positivo.
El operativo de búsqueda fue uno de los más importantes desplegados en la zona en los últimos tiempos. Participaron más de un centenar de efectivos por turno, incluyendo personal policial, bomberos y distintas áreas de rescate, que trabajaron de manera coordinada durante toda la noche y la mañana.
Uno de los recursos tecnológicos clave fue el uso de drones equipados con detectores de calor, lo que permitió ampliar el rango de rastreo, especialmente en sectores de difícil acceso. Estas herramientas resultaron fundamentales para sostener la búsqueda durante las horas nocturnas.
En paralelo, la investigación judicial avanza con distintas medidas para reconstruir lo ocurrido. Entre ellas, se dispuso el secuestro de al menos once teléfonos celulares, que serán sometidos a peritajes para analizar posibles comunicaciones relevantes para la causa.
Pese a estas diligencias, desde la Fiscalía remarcaron que no hay personas detenidas ni imputadas hasta el momento. La causa continúa bajo secreto de sumario, lo que implica que se mantiene reserva sobre ciertos detalles mientras se profundiza la investigación.
El caso generó una fuerte repercusión no solo en Córdoba, sino también en otras provincias como Salta, donde este tipo de situaciones despiertan una inmediata preocupación social. La desaparición de menores activa protocolos de emergencia y moviliza tanto a las fuerzas de seguridad como a la comunidad.
Si bien en un primer momento se barajaron distintas hipótesis, incluso la posibilidad de un delito, con el correr de las horas la línea investigativa fue tomando otro rumbo. El hecho de que la niña haya sido encontrada sola y sin signos de violencia grave orienta ahora el análisis hacia otras circunstancias.
No obstante, las autoridades insisten en que la investigación sigue abierta y que no se descarta ninguna posibilidad hasta contar con certezas. El análisis de los dispositivos secuestrados y otros elementos recolectados será clave para determinar con precisión qué ocurrió durante el tiempo en que la menor estuvo desaparecida.
El caso deja, por un lado, la tranquilidad de que la niña fue hallada con vida y fuera de peligro, pero también abre interrogantes que aún necesitan respuestas. Cómo llegó hasta el lugar donde fue encontrada y qué sucedió durante esas horas son preguntas que siguen bajo estudio.
Por ahora, la prioridad está puesta en la recuperación de la menor y en el avance de una investigación que busca esclarecer completamente el hecho. Mientras tanto, la comunidad sigue atenta a las novedades de un caso que, aunque tuvo un desenlace favorable, dejó una fuerte huella de preocupación.