Hace apenas un mes, Jorge Ferraresi dejó de ser intendente de de la ciudad de Avellaneda. Sin embargo, continuará teniendo un rol central dentro del municipio: el dirigente peronista fue designado como jefe de Asesoramiento Institucional, un cargo creado especialmente en la estructura del Ejecutivo local y que dependerá de la intendenta Magdalena Sierra, su esposa y sucesora.
La designación quedó formalizada mediante un decreto firmado por Sierra. De acuerdo con la normativa, Ferraresi tendrá entre sus funciones asistir a las distintas áreas del municipio en el diseño y seguimiento de políticas públicas, coordinar proyectos entre secretarías y evaluar el cumplimiento de programas de gestión.
El nuevo puesto también lo ubica por encima de las secretarías municipales dentro de la estructura jerárquica. Según estimaciones de dirigentes del peronismo de Avellaneda conocedores del esquema salarial del municipio, su remuneración podría ubicarse entre los $10 y $12 millones mensuales, si se contemplan el sueldo correspondiente al cargo y adicionales vinculados con antigüedad, título y otros conceptos.
En la oposición ya salieron a cuestionar con dureza la decisión del municipio. “Parece que Ferraresi se arrepintió de renunciar como Intendente para dejar a su esposa y le pidió que lo nombre asesor en la Muni con un sueldo de más de 10 millones de pesos mensuales, usando la oficina y auto municipal para su campaña a gobernador. Pero por suerte no gobierna la derecha”, afirmó el concejal del PRO Lucas Yacob en sus redes sociales.
La creación de la jefatura implica una modificación de la estructura orgánica del municipio. El decreto establece que el funcionario deberá responder directamente ante Sierra y ejecutar las directivas del Ejecutivo municipal.
El desembarco de Sierra y el nuevo rol de Ferraresi
Ferraresi había dejado la intendencia para comenzar a recorrer la provincia de Buenos Aires con la intención de instalarse como uno de los posibles candidatos del peronismo para suceder a Axel Kicillof en 2027.
La salida del municipio se produjo mediante una licencia que permitió que Sierra asumiera formalmente al frente del Ejecutivo local. Con el nuevo nombramiento, Ferraresi vuelve a ocupar una función dentro de la intendencia, aunque ya no como jefe comunal.
Desde el entorno del dirigente justificaron la decisión y remarcaron que su intención siempre fue continuar vinculado con la administración municipal mientras desarrolla su proyecto político provincial.

También señalaron que dejó de cobrar el salario correspondiente al cargo de intendente y pasó a percibir la remuneración asociada a su nueva función, que, según explicaron, sería inferior a la que recibía como jefe comunal.
Ferraresi llegó a la conducción de Avellaneda en 2009, cuando reemplazó al histórico Baldomero “Cacho” Álvarez, y luego consolidó su liderazgo electoral en el distrito. Fue electo intendente en 2011, 2015, 2019 y 2023, con porcentajes superiores al 50% en todas esas elecciones.
Ahora, mientras mantiene su influencia política en Avellaneda, busca ampliar su presencia territorial en el resto de la provincia con la mira puesta en la sucesión de Kicillof.
Desde el municipio, además, defendieron que el dirigente perciba un salario por la tarea que desempeña y cuestionaron que existan familiares de funcionarios que cumplen funciones públicas sin cobrar una remuneración formal.