El brutal asesinato de Facundo Leonel Rico Castro, un ingeniero argentino de 37 años oriundo de la provincia de San Juan, generó una profunda conmoción tanto en España como en Argentina. El profesional fue hallado sin vida en su departamento de Madrid tras recibir 13 puñaladas, en un hecho que es investigado como un presunto crimen motivado por celos.
El homicidio ocurrió el 14 de julio en una vivienda ubicada en Las Tablas, un sector residencial del barrio Valverde, en la capital española. De acuerdo con la investigación, el principal sospechoso fue un hombre de 65 años, quien habría atacado a la víctima utilizando gas pimienta para inmovilizarla antes de apuñalarla en reiteradas oportunidades. Horas después del crimen, el presunto agresor fue hallado sin vida.
Facundo Rico nació en la provincia de San Juan, donde se graduó como ingeniero electrónico en 2014. Desde sus primeros años de formación mostró un marcado interés por la investigación y el desarrollo tecnológico, orientando su carrera hacia el sector de las energías renovables.
Mientras cursaba sus estudios universitarios realizó una pasantía en el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), donde comenzó a adquirir experiencia profesional. Paralelamente, se desempeñó como asistente en las cátedras de Telecomunicaciones I y II de la Universidad Nacional de San Juan, colaborando en la formación de nuevos estudiantes.
Su primera experiencia laboral llegó en la empresa RadioCom, donde trabajó como ingeniero de telecomunicaciones. Sin embargo, poco tiempo después decidió continuar su formación académica en Europa.
En enero de 2016 se trasladó a Madrid, donde inició estudios en la Universidad Carlos III. Durante ese período también trabajó en la biblioteca del campus universitario, desempeñando tareas vinculadas con la asistencia a estudiantes, la gestión del material bibliográfico y la actualización de bases de datos.
Con una sólida preparación académica, Rico comenzó a abrirse camino en el mercado laboral español. Su primera oportunidad en el sector de las energías renovables fue en Entec Solar, empresa dedicada al desarrollo de tecnologías para mejorar el rendimiento de plantas solares mediante sensores y sistemas de monitoreo.
Posteriormente fue incorporado por la empresa QPV, donde trabajó como ingeniero de investigación y desarrollo. Entre sus principales responsabilidades figuraban el control de calidad de plantas fotovoltaicas de gran escala, la realización de mediciones en campo y análisis termográficos.
En noviembre de 2020 inició una nueva etapa profesional en DNV, compañía internacional especializada en servicios de aseguramiento y gestión de riesgos para distintos sectores industriales. Allí consolidó su trayectoria en el ámbito de las energías renovables y, apenas un mes antes de su muerte, había sido promovido como Ingeniero de Proyectos dentro de la división GreenPowerMonitor (GPM).
El propio Facundo había compartido su entusiasmo por ese ascenso a través de sus redes profesionales, donde expresó su satisfacción por asumir nuevos desafíos y agradeció a sus compañeros por el camino recorrido dentro de la empresa.
Quienes lo conocieron lo describen como un profesional comprometido, apasionado por la innovación tecnológica y con una amplia experiencia en proyectos eólicos y fotovoltaicos desarrollados en distintos países.
Su muerte provocó una profunda consternación entre familiares, amigos y colegas tanto en Argentina como en España, donde había desarrollado gran parte de su carrera durante la última década.
Mientras avanza el cierre de las actuaciones judiciales en territorio español, el caso continúa generando repercusiones por la violencia del ataque y por la historia de vida de un joven profesional argentino que había logrado consolidarse internacionalmente en uno de los sectores tecnológicos con mayor crecimiento en los últimos años.