La Secretaría Nacional de Discapacidad se quedó sin conducción en un momento crítico. Alejandro Vilches presentó este lunes su renuncia formal mediante una nota dirigida al ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, argumentando motivos estrictamente personales.
La decisión se produjo de manera intempestiva y, hasta el momento, desde el Poder Ejecutivo no confirmaron quién asumirá al frente del organismo.
El portazo del funcionario no se da en un contexto cualquiera. La salida coincide de lleno con la fuerte polémica desatada por el proyecto de Presupuesto 2027 enviado al Congreso nacional, el cual contempla severos ajustes en el área. Entre las modificaciones más cuestionadas por las distintas bancadas se destacan la derogación de aspectos clave de la Ley de Emergencia en Discapacidad, la eliminación del arancel único para las prestaciones del sector y una reestructuración profunda en las condiciones para tramitar y mantener las pensiones mediante el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Uno de los puntos que mayor alarma encendió en la opinión pública y en las organizaciones sociales es la cláusula que impone la incompatibilidad absoluta entre el cobro de la pensión y el trabajo registrado. Hasta la fecha, los beneficiarios podían combinar la asistencia legal con ingresos de hasta dos salarios mínimos. A su vez, la iniciativa oficial reintroduce criterios estrictos de invalidez laboral para acceder al cobro y fija el beneficio en un equivalente al 70% del haber mínimo jubilatorio.
Estas medidas generaron una ola de rechazo inmediato que cruzó todo el arco político, alcanzando incluso a sectores aliados del propio oficialismo. En el Senado, legisladores del espacio gobernante manifestaron públicamente su malestar por la falta de consulta previa sobre el paquete de medidas económicas, calificando la propuesta como un golpe destructivo para el sistema de contención social. Ante semejante resistencia parlamentaria, el Gobierno nacional ya dejó trascender que accederá a modificar el texto original para buscar un dictamen de consenso junto a bloques provinciales y espacios aliados, mientras la oposición presiona para prorrogar la emergencia del sector hasta finales de 2027.
La trayectoria de Vilches al frente de la cartera fue breve pero intensa. El médico sanitarista había asumido la conducción de la Secretaría Nacional de Discapacidad en febrero, luego de que el Gobierno reestructurara el área para disolver la antigua Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), sacudida en su momento por denuncias de sobreprecios e irregularidades administrativas. Previamente, el médico se había desempeñado como interventor de la mencionada agencia y como secretario de Gestión Sanitaria.
Apenas semanas antes de presentar la renuncia, Vilches había asistido a la Comisión de Discapacidad de la Cámara de Diputados para defender el plan de gestión del Ejecutivo. En esa oportunidad, el ahora exfuncionario sostuvo que el objetivo prioritario del Ministerio de Salud era asegurar la sustentabilidad económica y la transparencia de las prestaciones. Sin embargo, la presión política derivó en su intempestiva salida, dejando vacante una oficina clave para miles de familias en todo el país.