Un hombre de 50 años fue imputado provisionalmente por amenazar con un arma de fuego a otros clientes en una estación de servicio de la zona norte de la ciudad de Salta. El episodio ocurrió el pasado 25 de octubre en barrio Pereyra Rozas, cuando una discusión por el uso del sector destinado a inflar neumáticos habría terminado con la exhibición de un arma.
La investigación se inició a partir de una denuncia que dio cuenta de una situación de tensión entre varias personas que se encontraban en el establecimiento. Según las primeras actuaciones, el acusado habría utilizado el espacio para inflar las ruedas de su vehículo sin respetar el turno de quienes aguardaban para realizar la misma tarea.
La situación generó reclamos por parte del denunciante y de otros clientes que estaban presentes. Sin embargo, lejos de resolverse mediante una discusión, el conflicto habría escalado cuando el hombre presuntamente extrajo un arma de fuego de su camioneta y la exhibió de manera amenazante frente a los demás.
Por este episodio intervino el fiscal penal 1 del distrito Centro, Pablo Paz, quien imputó provisionalmente al sospechoso como presunto autor del delito de amenazas con arma.
La audiencia de imputación se realizó con la presencia del acusado, quien estuvo asistido por un abogado defensor particular. Durante su declaración, el hombre negó haber participado en el hecho que se le atribuye y rechazó la acusación en su contra.
Como parte de las medidas investigativas, la Fiscalía incorporó registros de las cámaras de seguridad de la estación de servicio, además de declaraciones testimoniales de personas que habrían presenciado el episodio.
Estos elementos forman parte de las actuaciones destinadas a reconstruir cómo se produjo el enfrentamiento, determinar la conducta del sospechoso y establecer las circunstancias en las que habría sido utilizada el arma de fuego.
La investigación continúa con otras diligencias ordenadas por el representante del Ministerio Público Fiscal, que buscarán reunir mayores elementos para esclarecer lo sucedido en el establecimiento de barrio Pereyra Rozas.
El caso quedó bajo investigación judicial y, por el momento, el hombre permanece imputado de manera provisional. La acusación deberá ser respaldada por las pruebas que se incorporen durante el avance del proceso.
La causa también vuelve a poner en escena los episodios de violencia que pueden originarse a partir de discusiones cotidianas y que, en determinadas circunstancias, terminan involucrando armas de fuego y poniendo en riesgo a otras personas.
En este caso, el conflicto habría comenzado por una cuestión vinculada con el orden de espera para utilizar un inflador de neumáticos, pero terminó con una denuncia por amenazas armadas que ahora busca ser esclarecida por la Justicia salteña.