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Cripto debate

Un video de 2020 complica la versión de Manuel Adorni sobre sus ganancias con criptomonedas

La diferencia con sus declaraciones recientes vuelve a poner bajo la lupa la explicación sobre el origen de sus fondos.

Un video de 2020 complica la versión de Manuel Adorni sobre sus ganancias con criptomonedas

Un video grabado en 2020 volvió a poner en el centro de la escena las explicaciones de Manuel Adorni sobre su relación con el bitcoin y el momento en que comenzó a invertir en criptomonedas. La diferencia entre ese registro y sus declaraciones más recientes abre interrogantes sobre la secuencia temporal de sus inversiones y el origen de los fondos que declaró haber acumulado en el sector privado.

Esta semana, el jefe de Gabinete había asegurado que su vínculo con las criptomonedas comenzó en 2013 y que desde 2014 realizó inversiones importantes junto a su esposa. Según su relato, durante varios años habrían destinado ahorros personales a la compra de bitcoin, con operaciones que, de acuerdo a lo expresado, les permitieron obtener ganancias significativas en el mercado digital.

Sin embargo, un registro audiovisual de 2020 muestra una versión distinta sobre sus primeros contactos con ese universo financiero. En esa intervención, realizada en el marco de una charla sobre economía y activos digitales, el funcionario describió un acercamiento más tardío al mundo de las criptomonedas, asociado a su experiencia en el ámbito académico y a una observación puntual en un entorno educativo.

En ese relato, Adorni recordó que su interés surgió al notar a estudiantes siguiendo la cotización del bitcoin en una computadora durante una clase. A partir de ese episodio, contó que comenzó a interiorizarse en el tema, ubicando ese momento como ocurrido “cinco o seis años atrás”, una referencia que lo sitúa en una etapa posterior a la que mencionó en sus declaraciones recientes.

Además, en esa misma exposición mencionó un valor aproximado del bitcoin en torno a los 6000 dólares en aquel momento, un dato que también genera inconsistencias con la evolución histórica del precio de la criptomoneda, que alcanzó ese nivel por primera vez en 2017.

La diferencia entre ambas versiones cobra relevancia en el contexto de las explicaciones que el funcionario brindó sobre fondos no declarados en sus presentaciones patrimoniales. En entrevistas recientes, Adorni reconoció haber omitido la inclusión de ciertos ahorros y ganancias vinculadas a inversiones en criptomonedas dentro de sus declaraciones juradas, y atribuyó esa situación a un error administrativo que arrastró durante varios años.

En ese marco, sostuvo que las inversiones realizadas junto a su esposa entre 2014 y 2018 incluyeron montos significativos en bitcoin y que parte de esas operaciones generaron ganancias relevantes. También detalló compras y ventas puntuales en distintos períodos, describiendo un volumen de transacciones que, según afirmó, se extendió durante varios años.

El funcionario explicó que parte de la documentación original no estaba disponible al momento de realizar sus declaraciones y que debió reconstruir los registros a partir de dispositivos antiguos. Esa reconstrucción, según señaló, derivó en la regularización parcial de su situación patrimonial.

Las diferencias en la cronología de su vínculo con las criptomonedas se suman a declaraciones previas en las que había asegurado que su situación patrimonial estaba correctamente declarada y que no existían omisiones en sus presentaciones oficiales. Esas afirmaciones contrastan con su reconocimiento posterior de inconsistencias en la información presentada.

En distintas intervenciones públicas previas, había remarcado que todos sus bienes estaban correctamente informados y que no existían irregularidades en su patrimonio declarado. Sin embargo, en sus últimas declaraciones admitió la existencia de errores y señaló su intención de regularizar la situación ante los organismos correspondientes.

El caso vuelve a instalar el debate sobre la transparencia en las declaraciones patrimoniales de funcionarios públicos y el nivel de precisión requerido al informar inversiones en activos digitales, un mercado caracterizado por su volatilidad y su creciente presencia en el ámbito financiero argentino.

Mientras tanto, la discusión se centra en la coherencia entre los distintos relatos públicos del funcionario y en la reconstrucción del origen y evolución de sus inversiones en bitcoin, en un contexto donde cada detalle temporal adquiere relevancia para entender la trazabilidad de los fondos involucrados.


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