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Costo vida

Una familia necesitó casi 1,5 millones de pesos para no ser pobre en mayo

La canasta básica volvió a aumentar en mayo y llevó el umbral de pobreza a valores cercanos a los 1,5 millones de pesos para un hogar tipo.

Una familia necesitó casi 1,5 millones de pesos para no ser pobre en mayo

El costo de vida en Argentina continuó en alza durante mayo y volvió a tensionar los ingresos de los hogares. De acuerdo con los datos oficiales, una familia tipo necesitó alrededor de $1.500.000 para no ser considerada pobre, en un escenario donde la inflación siguió impactando sobre los alimentos y los servicios esenciales.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que la canasta básica total registró un incremento del 2% respecto de abril, mientras que la canasta básica alimentaria subió un 2,4% en el mismo período. Estas variaciones, aunque moderadas en relación con meses anteriores, consolidan una tendencia sostenida de aumento en los valores que definen las líneas de pobreza e indigencia.

En números concretos, un hogar compuesto por dos adultos y dos niños necesitó $1.498.741 para cubrir la canasta básica total. Ese valor marca el umbral mínimo para no caer bajo la línea de pobreza y refleja el peso creciente de los gastos fijos en el presupuesto familiar.

En paralelo, la canasta básica alimentaria, que mide únicamente el acceso a los alimentos indispensables para la subsistencia, también mostró un incremento y se ubicó por encima de los valores del mes anterior. Este indicador es clave porque define la línea de indigencia, es decir, el nivel mínimo de ingresos necesario para cubrir las necesidades alimentarias básicas.

Los datos también muestran diferencias según la composición de los hogares. Una familia de tres integrantes necesitó poco más de $1,19 millones para cubrir la canasta total, mientras que un hogar de cinco personas requirió más de $1,57 millones. En todos los casos, los montos evidencian la presión que ejerce el aumento sostenido de precios sobre los ingresos.

Otro dato relevante es el valor del adulto equivalente, que superó los $485.000 para la canasta básica total. Este indicador permite estimar el ingreso mínimo necesario por persona en función de su edad y necesidades de consumo, y sirve como base para construir los distintos umbrales de pobreza.

La evolución interanual también refleja el deterioro del poder adquisitivo. Tanto la canasta básica alimentaria como la total acumularon subas superiores al 30% en comparación con el mismo período del año anterior, lo que marca una pérdida significativa en la capacidad de compra de los hogares.

En este contexto, los ingresos de gran parte de la población continúan rezagados frente a la dinámica de precios. La actualización de los valores de la canasta básica vuelve a poner en el centro del debate la relación entre salarios, inflación y condiciones de vida.

Así, el nivel de ingresos necesario para no caer bajo la línea de pobreza sigue en aumento y consolida un escenario en el que cada ajuste mensual de los indicadores oficiales impacta de manera directa en la economía cotidiana de millones de familias en el país.

 


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