Una integrante de la Policía Federal Argentina, de 33 años, fue encontrada muerta junto a su hija de pocos meses dentro de un departamento de Avellaneda. Ambas presentaban heridas de arma de fuego y, de acuerdo con la principal hipótesis de los investigadores, se trataría de un homicidio seguido de suicidio.
El hecho ocurrió durante las últimas horas en un complejo ubicado en la zona de Díaz Vélez y Mariano Acosta. El hallazgo se produjo luego de que el Comando de Patrullas de Avellaneda recibiera una alerta y se dirigiera hasta el domicilio.
Al ingresar, los efectivos encontraron los cuerpos de la mujer y de la beba. En la escena también fue localizada una pistola Bersa, que sería el arma reglamentaria de la agente de la Policía Federal.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 2, dirigida por la fiscal María Laura Carballal. Por el momento, la causa permanece abierta y se realizan distintas pericias para establecer con precisión cómo ocurrió la tragedia.
Uno de los primeros elementos que llamó la atención de los investigadores fue que no había signos de ingreso forzado en puertas o ventanas. Esta circunstancia permitió descartar rápidamente la hipótesis de un robo y concentrar la pesquisa en el entorno personal y familiar de la mujer.
Según la reconstrucción inicial, la víctima atravesaba una situación emocional compleja vinculada a un conflicto con el padre de la niña. La relación entre ambos habría estado marcada por discusiones y amenazas intercambiadas a través de mensajes.
Además, existía una disputa relacionada con la paternidad de la menor y estaba previsto realizar un estudio de ADN para determinar la filiación.
Los investigadores también analizan los dispositivos electrónicos encontrados en el domicilio. El objetivo es reconstruir las horas previas al episodio y determinar qué ocurrió antes de la muerte de la mujer y su hija.
Hasta el momento no se encontraron indicios de problemas económicos ni una carta de despedida. La pesquisa apunta principalmente a determinar si la mujer atravesaba una crisis de salud mental agravada por el conflicto familiar.
La fiscalía ordenó preservar la escena para permitir el trabajo de Policía Científica y del médico policial. Las pericias serán clave para establecer la mecánica de las muertes y aportar elementos que permitan confirmar o descartar la hipótesis principal.
Mientras avanza la investigación, la Justicia mantiene abiertas todas las líneas necesarias para esclarecer el caso y determinar las circunstancias que terminaron en la muerte de la mujer y su hija.