Las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras volvieron a mostrar números negativos en junio, en una nueva señal del freno que atraviesa el consumo en Argentina. Los tres sectores registraron caídas interanuales y, además, tuvieron retrocesos en la comparación con mayo.
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los supermercados tuvieron una baja del 3,1% interanual y acumularon una caída del 2,8% durante el primer semestre. En la comparación mensual, las ventas descendieron 1%, luego de dos meses consecutivos de mejora.
A precios corrientes, la facturación de los supermercados alcanzó los $2.484 millones, con un incremento del 23,7% respecto de junio del año anterior. Sin embargo, ese aumento nominal no alcanzó para compensar la caída en las cantidades vendidas.
Entre los rubros con mayores subas nominales aparecieron carnes, con un 39%; electrónicos y artículos para el hogar, con 35,1%; y verdulería y frutería, con 30,6%. El ticket promedio llegó a $37.910, un 21,8% más que un año atrás.
Las tarjetas de crédito concentraron la mayor parte de las operaciones, con el 42,8% de las ventas. Le siguieron las tarjetas de débito, el efectivo y otros medios de pago.
El escenario fue similar en los autoservicios mayoristas. Las ventas retrocedieron 3,1% interanual y acumularon una baja del 2% entre enero y junio. Además, el sector encadenó cinco meses consecutivos de caídas desde febrero.
Frente a mayo, el descenso fue del 1,4%. La facturación a precios corrientes alcanzó los $381 millones, mientras que el ticket promedio se ubicó en $48.301, con un aumento interanual del 38,2%.
En este segmento, los mayores incrementos nominales se registraron en artículos de almacén, lácteos, panadería y productos de limpieza y perfumería. Las transferencias, pagos con QR y otros medios alternativos concentraron el 32,5% de las ventas.
Los shoppings fueron los que tuvieron el peor resultado de junio. Las ventas cayeron 4,9% frente al mismo mes del año pasado y acumularon una baja del 2,7% en el primer semestre. También retrocedieron 6,2% respecto de mayo.
La facturación de los centros de compras alcanzó los $685 millones, un 13,4% más en términos nominales que un año atrás. La región Norte registró un incremento del 11%, mientras que la mayor suba correspondió a la Ciudad de Buenos Aires, con 18,5%.
Los números reflejan así un escenario de consumo todavía debilitado. Aunque la facturación crece en términos nominales, las ventas medidas en volumen continúan sin recuperar el nivel del año anterior y los tres principales canales comerciales volvieron a cerrar un mes en baja.