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VIOLENCIA DE GÉNERO

Condenaron a un joven de 27 años por violencia familiar, amenazas y desobedecer medidas judiciales

El acusado admitió haber agredido a su expareja, a su hermana y protagonizado daños en la vivienda de su padre.

Condenaron a un joven de 27 años por violencia familiar, amenazas y desobedecer medidas judiciales

Un hombre de 27 años fue condenado en Salta por una serie de hechos de violencia familiar y de género que tuvieron como víctimas a su expareja, a una de sus hermanas y a su propio padre. La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado, luego de que el acusado reconociera su responsabilidad en los hechos.

La intervención estuvo a cargo de la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género 2, conducida por el fiscal Federico Gabriel Portal, mientras que la representación del Ministerio Público Fiscal en la audiencia fue ejercida por la auxiliar fiscal María Virginia Bortolotto. El proceso se desarrolló ante el Juzgado de Garantías 8, donde finalmente se homologó el acuerdo y se dictó la condena.

El joven fue acusado por los delitos de lesiones leves, amenazas, daños y desobediencia judicial, todos en concurso real. Tras admitir los hechos, la jueza Claudia Puertas lo condenó a la pena de siete meses de prisión de cumplimiento condicional, lo que implica que no irá a la cárcel siempre y cuando cumpla con las reglas de conducta que le imponga la Justicia.

La causa se inició a partir de la denuncia presentada por su expareja, con quien mantuvo una relación de aproximadamente diez años y con quien tiene tres hijos en común. Según la acusación, la noche del 24 de enero pasado el hombre se presentó en el domicilio de la mujer pese a que pesaban sobre él medidas cautelares de prohibición de acercamiento.

De acuerdo a lo expuesto en la audiencia, el acusado habría ingresado a la habitación de la denunciante sin autorización y, tras una discusión, la amenazó y la agredió físicamente. En ese contexto, habría utilizado dos trozos de madera para golpearla en la cabeza y luego le propinó golpes de puño en el rostro.

Al momento del ataque, los hijos de la pareja se encontraban en la vivienda. Fueron ellos quienes, al advertir que su madre estaba lesionada, pidieron ayuda. El padre y el hermano del acusado se hicieron presentes en el lugar tras ser alertados. Luego de una discusión con el imputado, este se retiró del domicilio.

Pero ese no fue el único episodio que motivó la condena. La investigación también incluyó otros hechos denunciados por integrantes del grupo familiar. El 13 de marzo de 2025, el padre del joven radicó una denuncia en la que señaló que mientras él se encontraba trabajando en una casa vecina, su hijo había provocado daños en la puerta de su vivienda.

Cuando regresó, constató que una de sus hijas presentaba una lesión en la cabeza. Según el relato incorporado a la causa, la joven le manifestó que había discutido con su hermano y que este la habría agredido utilizando una pava eléctrica.

El denunciante también indicó que durante la madrugada de ese mismo día el acusado habría ingresado nuevamente a la vivienda familiar y agredido a su nuera con golpes de puño. Por estos episodios ya se habían dispuesto medidas judiciales de exclusión del hogar y prohibición de acercamiento, las cuales fueron incumplidas, configurando así el delito de desobediencia judicial.

En el marco del proceso, se mencionó además que el joven presentaría problemas vinculados al consumo de alcohol y de otras sustancias, un factor que, si bien no justifica la conducta, fue tenido en cuenta dentro del contexto general del caso.

La condena condicional implica que el imputado deberá cumplir determinadas reglas de conducta, que habitualmente incluyen fijar domicilio, someterse a tratamiento si así se dispone, abstenerse de consumir alcohol o estupefacientes y no cometer nuevos delitos. En caso de incumplimiento, la pena podría hacerse efectiva.

El caso vuelve a poner en evidencia la problemática de la violencia familiar y de género en Salta, donde las fiscalías especializadas intervienen de manera cotidiana ante denuncias por agresiones físicas, amenazas y violaciones de medidas cautelares. En muchos de estos expedientes, la desobediencia a restricciones judiciales agrava la situación procesal de los imputados.


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