Un nuevo hecho de inseguridad sacudió a vecinos de San José de Metán durante la madrugada de este martes, cuando delincuentes ingresaron a una vivienda del barrio San Martín y se llevaron una gran cantidad de elementos, en un accionar que volvió a encender la preocupación por los robos reiterados en la zona.
El episodio ocurrió en una casa ubicada en la intersección de las calles General Güemes y Sirio Libanés. Según se pudo reconstruir, los ladrones saltaron una tapia lateral y accedieron al sector del lavadero, situado en la parte posterior del inmueble. Desde allí comenzaron a cargar todo lo que encontraban a mano.
El robo fue advertido cerca de las 4.30 de la madrugada, cuando la propietaria de la vivienda se levantó y alcanzó a ver por una ventana a uno de los delincuentes retirándose con un cajón de botellas y una bolsa. Recién en ese momento tomó dimensión de lo ocurrido y del nivel de saqueo que había sufrido su casa.
Los malvivientes se llevaron zapatillas, botines, botas, toallas, camperas y al menos cuatro cajones con botellas vacías de gaseosas. Sin embargo, uno de los detalles que más llamó la atención fue que uno de los ladrones dejó abandonadas sus zapatillas viejas y escapó usando un par más nuevo que se encontraba en el lavadero.
Todo indica que no actuó una sola persona. La mecánica del robo sugiere que al menos uno de los delincuentes ingresó a la propiedad y fue pasando los objetos sustraídos a otros cómplices que lo esperaban del otro lado de la tapia, sobre la calle Sirio Libanés. La cantidad de elementos robados refuerza esa hipótesis.
La denuncia fue radicada y el hecho se suma a una seguidilla de episodios similares que vienen ocurriendo en distintos barrios de Metán. Vecinos advierten que los robos se repiten con una modalidad cada vez más desmedida: se llevan cualquier cosa que pueda ser vendida o intercambiada, sin importar el valor.
En ese contexto, la preocupación crece por el accionar de personas con consumo problemático de drogas que deambulan por los barrios y cometen robos de manera constante. La sensación de impunidad y la reiteración de los hechos generan malestar e incertidumbre entre los vecinos.
Situaciones similares se registran en otros puntos de la ciudad. En la zona de las calles Jujuy y 20 de Febrero, un artesano denunció haber sorprendido en reiteradas oportunidades a un ladrón dentro de su propiedad, intentando llevarse incluso productos de su huerta. Según relató, se trata de una persona conocida en el ambiente delictivo, que ha sido demorada varias veces y vuelve rápidamente a la calle.
Vecinos coinciden en que muchos de estos robos responden a la necesidad de conseguir dinero o elementos para intercambiar por droga o alcohol. En ese marco, piden mayor presencia policial y controles más efectivos, pero también apelan a la responsabilidad social.
Advierten que la compra de elementos robados alimenta este circuito delictivo y agrava la inseguridad en Metán. Por eso, solicitan que ante cualquier intento de venta sospechosa se dé aviso inmediato a la Policía.
Mientras tanto, el robo ocurrido en el barrio San Martín vuelve a dejar al descubierto una problemática que atraviesa a distintos sectores de la ciudad y que mantiene en alerta a las familias, que sienten que ya no hay horarios ni límites para los delincuentes.