En la madrugada del lunes un ómnibus de la empresa Transporte Sofía que inauguraba el servicio económico entre Tartagal y Salta fue atacado a poco de salir de la terminal. La unidad circulaba por la ruta 34 cuando un grupo de personas encapuchadas le arrojó al menos una piedra de gran tamaño que impactó de lleno en el parabrisas delantero.
Según se pudo reconstruir, los agresores se movilizaban en una camioneta Toyota 4x4 y contaban con el apoyo de un motociclista que seguía de cerca al colectivo. El ataque se produjo antes de llegar a la localidad de General Mosconi, en un tramo donde los delincuentes se habían apostado al costado de la banquina.
El conductor reaccionó a tiempo, redujo la velocidad y evitó que el ómnibus se saliera de la calzada o chocara. Gracias a esa maniobra no se registraron heridos entre los pasajeros, que salieron ilesos del episodio.
La azafata, que viajaba en el primer asiento del lado derecho, recibió una lluvia de cristales y parte del proyectil en la zona del cuello y el rostro. Sufrió lesiones y debió ser asistida en el lugar. La mujer relató que se salvó de milagro y que el golpe fue muy fuerte.
Personal de la Policía de Salta llegó rápidamente al sitio del hecho, controló el estado de todos los ocupantes y secuestró el proyectil utilizado. La investigación quedó a cargo de la Justicia, que apunta a esclarecer el móvil del ataque.
El hecho generó preocupación en el ambiente del transporte interurbano del norte provincial porque ocurrió precisamente en el debut de este servicio low cost de Transporte Sofía. La misma empresa ya opera con buena aceptación la ruta Orán-Salta y ahora suma este nuevo corredor.
El tinte organizado del operativo —camioneta, moto de apoyo y atacantes encapuchados— levantó alertas sobre posibles presiones mafiosas contra las nuevas alternativas de transporte público económico que buscan llegar a más usuarios en la provincia.