El abogado Sergio Herrera, quien representa a Carlos “Conejo” Martínez y a dos de sus hijos también detenidos, rechazó de plano la versión de que el exintendente de Aguas Blancas se hubiera dado a la fuga.
Según su relato, al momento de los allanamientos del sábado Martínez se encontraba en Salta, sometido a controles y tratamientos por un tumor en la cabeza.
Herrera detalló que su defendido fue operado en dos oportunidades, una en enero y otra hace aproximadamente 45 días, en el IMAC y en el hospital San Bernardo. Las intervenciones fueron complicadas y le generaron lagunas de memoria: a veces recuerda nombres y situaciones, otras no, incluso cuando los tiene en la punta de la lengua.
El letrado subrayó que el estado de salud de Martínez es delicado y que debe someterse a nuevas operaciones cada seis meses, además de controles periódicos. Por esa razón, afirmó, estaba priorizando su recuperación y no intentaba evadir a la justicia.
La justicia federal, sin embargo, lo dio por prófugo el sábado y libró pedido de captura en el marco de una causa que lo señala como presunto jefe de una organización dedicada al lavado de dinero proveniente del narcotráfico. Ese mismo día fueron detenidas seis personas de su entorno.
Horas más tarde, Martínez se presentó voluntariamente en dependencias policiales de Orán junto a su abogado. En este momento permanece alojado en instalaciones de Infantería de la Policía de Orán, mientras que el resto de los detenidos está distribuido entre Jujuy y el escuadrón 20 de Gendarmería, también en Orán.
Respecto de los allanamientos, Herrera aseguró que no se secuestró nada de interés para la investigación. Se llevaron documentación, el estatuto de la empresa AgroFam —que antes pertenecía a Martínez y luego pasó a nombre de su hijo Miguel—, recibos, 83.000 pesos de un drugstore, una moto que sería de su pareja, un auto de una exmujer y estudios médicos del propio exintendente.
El defensor explicó que esos mismos papeles médicos servirán para acreditar el estado de salud de su cliente. Además, vinculó la causa actual con investigaciones sobre el contador Dimas José Ruiz, quien espera juicio por un robo a mano armada en una empresa frutihortícola, y descartó cualquier relación entre las firmas de Ruiz y las de Martínez.
Según el abogado, la fiscalía sostiene que el patrimonio de Martínez creció desde 2012 —año en que fue detenido con seis kilos de cocaína y purgó cinco años de condena— hasta conformar una organización. Herrera recordó también que la causa de 2019 por 100 mil dólares en Santiago del Estero, que tramita en la justicia federal de Tucumán, se encuentra en etapa de juicio, mientras que la causa por la muerte de su hermano ya está cerrada y solo se lo condenó a un año y dos meses por entorpecimiento de la investigación.
En la próxima audiencia de formalización, Herrera anticipó que pedirá la devolución de la documentación secuestrada y que se libre oficio a los hospitales para que se informe sobre las intervenciones quirúrgicas y el cuadro clínico de su defendido.
Con información de Aries FM