Un amplio despliegue policial en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán permitió desarticular bandas delictivas vinculadas a distintos hechos de robo y avanzar con múltiples detenciones. El megaoperativo, que se desarrolló en las últimas 48 horas, incluyó 27 allanamientos simultáneos en distintos barrios y dejó como saldo ocho personas detenidas, además de un importante secuestro de elementos relacionados con las causas investigadas.
La intervención fue encabezada por la Subdirección General de Investigaciones de la Policía de Salta y contó con la participación de más de 240 efectivos pertenecientes a diferentes unidades especiales de los Distritos de Prevención de Orán, Pichanal, Tartagal y Embarcación. Se trató de un trabajo coordinado que buscó dar respuesta a una serie de delitos contra la propiedad que venían generando preocupación en la comunidad.
Los procedimientos se llevaron adelante de manera simultánea en distintos puntos de la ciudad, con foco en los barrios Taranto, Constituyente, Aeroparque, 4 de Junio, Estación y Patrón Costa. En estos sectores, los investigadores habían detectado movimientos sospechosos y posibles conexiones entre los involucrados en las distintas causas.
Como resultado de los allanamientos, 11 personas fueron demoradas en primera instancia, de las cuales ocho quedaron formalmente detenidas y a disposición de la Justicia. Según se informó, los implicados estarían vinculados a diferentes modalidades delictivas, principalmente robos, aunque no se descarta que surjan nuevas imputaciones a medida que avance la investigación.
El operativo también permitió el secuestro de una gran cantidad de elementos considerados de interés para las causas. Entre ellos, una camioneta, seis motocicletas, teléfonos celulares, armas de fuego, armas blancas, armas de utilería, cartuchos, proyectiles y picanas. Todo este material será sometido a peritajes para determinar su posible utilización en los hechos investigados.
En paralelo, durante uno de los allanamientos intervino personal de Drogas Peligrosas, que procedió al secuestro de una planta de marihuana, lo que abre una línea adicional de investigación en torno a posibles infracciones a la normativa vigente en materia de estupefacientes.
Desde la fuerza destacaron que el despliegue respondió a un trabajo previo de inteligencia y recolección de pruebas que permitió avanzar de manera simultánea sobre distintos domicilios. La modalidad de allanamientos coordinados busca evitar la fuga de sospechosos y asegurar el secuestro de elementos antes de que puedan ser ocultados o descartados.
El impacto del operativo no pasó desapercibido en la ciudad, donde en los últimos meses se venía registrando una seguidilla de hechos delictivos vinculados a robos bajo distintas modalidades. La presencia masiva de efectivos en varios barrios generó expectativa entre los vecinos, que venían reclamando mayores medidas de seguridad.
En este sentido, fuentes policiales remarcaron que la intervención forma parte de una estrategia más amplia para combatir el delito en el norte de la provincia, una región que por su dinámica y ubicación presenta desafíos particulares en materia de seguridad. La articulación entre distintas áreas y jurisdicciones fue clave para concretar el operativo con resultados positivos.
Las actuaciones quedaron a cargo de las Fiscalías Penales 1 y 2 de Orán, con intervención del Juzgado de Garantías 2, que dispuso las medidas judiciales correspondientes en el marco de las distintas causas. En las próximas horas se avanzará con las audiencias de imputación para los detenidos, donde se definirá su situación procesal.
Mientras tanto, los investigadores continúan trabajando sobre el material secuestrado y no se descarta que puedan surgir nuevas detenciones o allanamientos en función de la información que se obtenga. El análisis de los teléfonos celulares, por ejemplo, podría aportar datos clave sobre la organización de las bandas y su posible vinculación con otros hechos delictivos en la región.
El megaoperativo en Orán representa uno de los despliegues más importantes de los últimos tiempos en esa jurisdicción y marca un avance significativo en la lucha contra los delitos contra la propiedad. Para la comunidad, golpeada por estos episodios, se trata de una señal concreta de intervención estatal, aunque persiste el reclamo por medidas sostenidas en el tiempo.
En un contexto donde la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones en toda la provincia de Salta, este tipo de procedimientos buscan no solo desarticular estructuras delictivas, sino también enviar un mensaje disuasivo. La investigación sigue en curso y se espera que en los próximos días haya novedades a partir de los resultados de los peritajes y las decisiones judiciales.