Se cumplieron nueve años del femicidio de Andrea Edith Neri, ocurrido el 5 de enero de 2017 dentro de la cárcel de Villa Las Rosas, en Salta Capital. El crimen, cometido durante una visita íntima bajo custodia estatal, expuso graves fallas en los controles y protocolos del sistema penitenciario provincial.
Andrea tenía 18 años y era madre de un bebé de dos meses, hijo en común con Gabriel Roberto "Chirete" Herrera, quien estaba detenido en la unidad. Ese día, alrededor de las 14 horas, ingresó al penal junto al bebé y fue autorizada a pasar a la celda 372 del pabellón E, en el tercer piso. Treinta y siete minutos después, Herrera salió con el niño en brazos y confesó ante el personal penitenciario que había asesinado a Andrea.
Dentro de la celda, la joven fue hallada sin vida, recostada contra una pared. La autopsia confirmó que murió a causa de un shock hipovolémico por pérdida masiva de sangre tras recibir al menos 36 heridas punzocortantes en el cuello, además de lesiones en el rostro. El arma utilizada fue una gubia, herramienta de carpintería que circulaba dentro del penal. Un detenido del pabellón E presenció la agresión y dio aviso a un guardia, pero no hubo intervención a tiempo.
El femicidio de Andrea Neri fue particularmente grave porque Herrera ya había cometido otro homicidio dentro de un penal: en 2006 asesinó a Verónica Soledad Castro durante una visita íntima en la cárcel de Metán. A pesar de este antecedente y de la prohibición inicial del ingreso de Andrea en 2015, las visitas privadas fueron autorizadas nuevamente en 2016.
La investigación estuvo a cargo de la Fiscalía Penal de Graves Atentados contra las Personas 1. El 5 de abril de 2018, el Tribunal de Juicio Sala VI condenó a Gabriel Roberto Herrera a prisión perpetua como autor de homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y la violencia de género. En el mismo fallo, el celador Nelson Cardozo recibió cinco años de prisión por abandono de persona seguido de muerte, mientras que cuatro funcionarios del Servicio Penitenciario fueron sancionados con multa e inhabilitación especial por un año.
El 18 de octubre de 2022, la Sala IV del Tribunal de Impugnación rechazó los recursos de casación y dejó firme la sentencia contra Herrera y Cardozo, absolviendo a los demás funcionarios penitenciarios.
A nueve años del crimen, el caso de Andrea Neri sigue siendo un referente judicial en Salta para analizar las políticas de prevención, los protocolos de seguridad y la respuesta del Estado frente a la violencia de género dentro del sistema penitenciario.