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Orán: murió un gendarme y su fallecimiento desató un fuerte reclamo por la atención médica en la fuerza

El efectivo estaba internado en el hospital San Vicente de Paul.

Orán: murió un gendarme y su fallecimiento desató un fuerte reclamo por la atención médica en la fuerza

La muerte de un gendarme en San Ramón de la Nueva Orán generó un profundo impacto en la comunidad y dejó al descubierto un creciente malestar dentro de la fuerza. El fallecimiento del efectivo, que prestaba servicio en el Escuadrón 20 “Orán”, no solo provocó dolor entre sus compañeros y familiares, sino que también impulsó una serie de reclamos vinculados a la atención médica y las condiciones laborales.

El hecho se conoció en las últimas horas, luego de que se confirmara el deceso de Darío Jesús Molina, quien permanecía internado desde hacía varios días en el hospital San Vicente de Paul, el principal centro de salud de la ciudad norteña. Según la información oficial, el cuadro que derivó en su muerte fue un síndrome febril agudo. En tanto, los estudios realizados descartaron la presencia de enfermedades tropicales, una de las primeras hipótesis que suele evaluarse en esa región de la provincia de Salta.

La noticia generó conmoción inmediata tanto en el ámbito institucional como en el entorno social de Orán. Sin embargo, con el correr de las horas, el dolor comenzó a transformarse en un reclamo más amplio que apunta a problemáticas estructurales que, según denuncian familiares de efectivos, vienen de larga data.

En particular, las críticas se concentraron en el funcionamiento de la obra social de las fuerzas armadas y de seguridad, IOSFA. A través de redes sociales, comenzaron a circular testimonios que mencionan demoras en la atención, dificultades en la cobertura y falta de respuestas ante situaciones de urgencia médica. En ese contexto, el caso de Molina fue señalado como un punto de quiebre que terminó visibilizando una situación que, hasta ahora, permanecía mayormente puertas adentro.

Las publicaciones se multiplicaron en pocas horas y lograron una amplia repercusión en la comunidad. Entre ellas, cobró especial relevancia el mensaje de una mujer que se identificó como esposa de un gendarme, quien impulsó una convocatoria abierta para expresar el descontento. El llamado no solo está dirigido a familiares de integrantes de la fuerza, sino también a personal retirado y a vecinos de la ciudad.

La manifestación fue convocada para este 2 de abril a las 9 de la mañana frente al hospital San Vicente de Paul, el mismo lugar donde el efectivo permaneció internado durante sus últimos días. La elección del sitio busca visibilizar el reclamo en un espacio directamente vinculado con la atención sanitaria y el desenlace del caso.

Entre los puntos que se plantean en la convocatoria figuran las falencias en la cobertura de salud, los bajos salarios, las condiciones laborales en zonas consideradas de riesgo y la falta de acompañamiento institucional para quienes cumplen funciones lejos de sus familias. Se trata de demandas que, según expresan los organizadores, afectan a una gran parte del personal en actividad.

Otro de los aspectos que se repite en los testimonios es el temor de los efectivos a manifestarse públicamente. De acuerdo con lo que señalan los familiares, muchos integrantes de la fuerza evitan hacer declaraciones por posibles sanciones internas, lo que limita la posibilidad de visibilizar los problemas desde adentro y traslada el reclamo al ámbito familiar.

En ese contexto, la consigna “Por quienes están, por quienes ya no están” comenzó a difundirse como eje de la movilización, sintetizando el sentimiento de quienes impulsan el pedido. La frase busca representar tanto el dolor por la pérdida reciente como la preocupación por la situación actual de los efectivos.

El caso también reabre el debate sobre las condiciones en las que se desempeñan las fuerzas de seguridad en el norte de la provincia, una región con particularidades geográficas y sanitarias que demandan respuestas específicas en materia de asistencia médica y recursos.

Mientras tanto, el fallecimiento de Molina continúa siendo investigado desde el punto de vista sanitario, aunque los primeros informes oficiales ya descartaron enfermedades endémicas. No obstante, el foco del reclamo se centra en el funcionamiento del sistema de cobertura médica y en la respuesta brindada durante el proceso de internación.

La situación generó un clima de tensión y expectativa en Orán, donde se aguarda el desarrollo de la manifestación convocada para esta mañana. Se prevé la participación de familiares, allegados y vecinos, en una movilización que podría marcar un antes y un después en la visibilización de los reclamos dentro de la fuerza.

En medio del dolor por la pérdida, el caso dejó al descubierto una problemática más amplia que trasciende lo individual y pone en agenda la situación de quienes integran las fuerzas de seguridad en Salta, especialmente en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.


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