En los últimos dos meses el 911 de Salta Capital concentró cerca de 45 mil incidentes, una cifra que refleja con claridad el mapa de la conflictividad urbana.
La mayoría de esos pedidos de auxilio se concentraron en los distritos de prevención 1 y 10, y abarcan desde situaciones de desorden social hasta delitos concretos que preocupan a los vecinos día tras día.
Entre las causas más repetidas aparecen los desórdenes en la vía pública, el consumo de alcohol en la calle, los ruidos molestos, las amenazas, las lesiones y los robos, tanto simples como calificados. También se registran con frecuencia hurtos y hechos protagonizados por “motochorros”, modalidades que se mantienen entre las más denunciadas en la ciudad.
Esa información sirve de base para decidir dónde y cuándo reforzar la presencia policial. El análisis constante de las llamadas permite identificar picos de demanda y ajustar los recursos para evitar que los conflictos escalen o se conviertan en hechos más graves.
En el Distrito de Prevención 1, que cubre una buena parte de la Capital, las zonas con mayor cantidad de intervenciones se ubican en el norte: sectores de Juan Manuel de Rosas, 17 de Octubre y Castañares. También figuran con fuerza barrios del oeste alto y bajo, como La Lonja, Palermo, Asunción, Solís Pizarro y Santa Lucía.
La conflictividad no se limita a los extremos de la ciudad. En el centro se registran pedidos de auxilio en Villa San Antonio y Villa Arenales, mientras que en el Distrito de Prevención 10, correspondiente a la zona sudeste, los barrios Santa Cecilia, La Paz y Gauchito Gil concentran buena parte de los reclamos, sobre todo por desórdenes y consumo de alcohol.
Cuando se mira el tipo de demanda que llega al 911, tres categorías se destacan por encima del resto: desórdenes, consumo de alcohol y ruidos molestos. Aunque no siempre configuran delitos, generan un alto volumen de llamados de vecinos que piden intervención para que la situación no se agrave. A esos reclamos se suman los robos y hurtos, que siguen siendo una de las principales preocupaciones de seguridad.
El comportamiento de las denuncias tampoco es parejo a lo largo de la semana. Los incidentes empiezan a subir los jueves por la noche y alcanzan su punto más alto en la madrugada del domingo. Esa curva semanal obliga a modificar permanentemente las estrategias de prevención, porque el delito y la conflictividad social cambian de forma y de horario, y las fuerzas de seguridad deben adaptarse para acompañar esa dinámica.
Más de 3.300 cámaras
La videovigilancia es otro de los pilares de la estrategia preventiva de la Policía. En los distritos de Prevención 1 y 10 de Capital existen aproximadamente 1.300 cámaras, mientras que en el conjunto de la provincia el número supera las 2.000.
En total, por lo tanto, el sistema provincial cuenta con más de 3.300 cámaras de videovigilancia. Zapana indicó que aproximadamente el 5% de los dispositivos no se encuentra operativo.
Las fallas están relacionadas principalmente con problemas técnicos, daños en los equipos o la necesidad de reemplazar determinados dispositivos. La Policía realiza gestiones con la empresa tercerizada encargada del mantenimiento para solucionar esos inconvenientes.
Violencia de género
No todas las llamadas que ingresan al 911 tienen el mismo nivel de urgencia. La Policía establece prioridades de acuerdo con las características de cada intervención y el riesgo que representa para las personas involucradas.
Zapana explicó que durante los fines de semana existe una importante demanda relacionada con la conflictividad social, pero remarcó que los hechos de violencia de género ingresan con prioridad uno.
La misma consideración se aplica a situaciones en las que existen personas lesionadas o en las que se encuentra comprometida la vida de alguien. La definición de prioridades permite orientar los recursos disponibles hacia las situaciones de mayor gravedad.
Al comparar los registros actuales con los del año pasado, la Policía sostiene que existe una disminución notable de los hechos delictivos registrados. Para realizar este análisis se toman como referencia las denuncias que ingresan al sistema del Ministerio Público, además de los registros propios de la fuerza.
Dentro del denominado "top ten" de delitos aparecen, en primer lugar, los "hechos a caratular". Se trata de situaciones en las que un ciudadano concurre a una dependencia policial para realizar una denuncia y buscar una respuesta, aunque el caso pueda corresponder posteriormente a una instancia civil u otro fuero.
La situación de Capital forma parte de un escenario más amplio. De acuerdo con los datos aportados por el CCO, en los últimos dos meses se registraron más de 60.000 incidentes en toda la provincia de Salta.
El número comprende las situaciones reportadas a través del sistema 911 y abarca desde conflictos sociales hasta hechos delictivos. Entre las principales categorías se encuentran consumo de alcohol, desórdenes, ruidos molestos, robos, hurtos, robos calificados y hechos cometidos bajo la modalidad de motochorros.
Con información de El Tribuno