Rosario de la Frontera vivió momentos de angustia durante la jornada del martes y parte del miércoles, cuando un abuelo de 85 años y su nieto de 16 desaparecieron mientras realizaban una excursión hacia la gruta de la zona conocida como "La Cumbre".
Tránsito Roque Leal y Kevin Leal Segovia habían salido por la mañana con la intención de pasar el día en la montaña, pero nunca regresaron al horario previsto, alrededor de las 17. La preocupación comenzó a crecer cuando, cerca de las 15, el joven pudo comunicarse por teléfono para avisar que su abuelo se había descompensado y necesitaba asistencia urgente.
La familia, con gran preocupación, radicó la denuncia de inmediato. La hija de Tránsito y tía de Kevin fue quien dio aviso a las autoridades, lo que activó un operativo de búsqueda coordinado por la Policía de Salta, la Brigada de Investigaciones, Defensa Civil, la Policía Rural y Ambiental, y baqueanos locales. Durante más de un día, los equipos recorrieron senderos y zonas escarpadas del cerro, en condiciones que incluían bajísimas temperaturas y terreno irregular.
El rescate se concretó durante la tarde del miércoles, cuando los equipos encontraron a abuelo y nieto con vida. Ambos fueron trasladados rápidamente al hospital local para realizar controles médicos y determinar su estado de salud tras la exposición prolongada al frío y al agotamiento físico.
El fiscal penal Oscar López Ibarra confirmó que los dos estaban conscientes y estables, aunque permanecen en observación. Según explicó, la rápida actuación de los equipos de búsqueda y la colaboración de guías locales fueron claves para el éxito del operativo.
La zona de "La Cumbre" es conocida por su belleza natural, pero también por sus senderos escarpados y cambios repentinos de clima, que representan riesgos para excursionistas y familias que la visitan sin la preparación adecuada. Las autoridades locales reiteraron la importancia de planificar cualquier salida al cerro, contar con equipo de comunicación y ropa apropiada, y avisar a familiares sobre la ubicación y el tiempo estimado de regreso.
Vecinos de Rosario de la Frontera se mostraron aliviados tras conocer la noticia. “Estábamos todos muy preocupados, especialmente porque se trataba de un abuelo mayor y su nieto. Gracias a Dios los encontraron bien”, comentó una residente de la zona cercana a la montaña.
Este episodio vuelve a poner en alerta a la comunidad sobre la necesidad de reforzar la seguridad en los cerros de Salta, que aunque atractivos para el turismo y las caminatas familiares, pueden convertirse en escenarios de peligro si no se toman precauciones. Desde la Policía y Defensa Civil, se informó que continuarán trabajando en la educación sobre senderismo seguro y en la identificación de zonas de riesgo dentro de Rosario de la Frontera y alrededores.
Además de la atención médica inmediata, los especialistas evaluarán posibles secuelas físicas o psicológicas que el estrés y la exposición prolongada al frío podrían haber dejado en abuelo y nieto. Los familiares, aliviados, agradecieron la colaboración de los equipos de rescate y destacaron la solidaridad de la comunidad.
El caso ha generado un fuerte impacto en redes sociales locales, donde vecinos compartieron mensajes de apoyo y preocupación durante las horas en que la identidad y el paradero de Tránsito y Kevin eran inciertos. La historia sirve como recordatorio de los peligros que conlleva el turismo de montaña sin la preparación adecuada, y de la importancia de la rápida coordinación entre autoridades y la comunidad en situaciones de emergencia.
Mientras tanto, la Policía de Salta y Defensa Civil continuarán patrullando los cerros de Rosario de la Frontera, recordando que incluso rutas conocidas pueden convertirse en peligrosas si el clima cambia repentinamente o si se subestima la dificultad del terreno.
El rescate exitoso de Tránsito y Kevin deja un mensaje claro: la preparación, la comunicación y la colaboración entre familiares, vecinos y autoridades son fundamentales para prevenir tragedias en las zonas montañosas de Salta, donde la naturaleza ofrece belleza, pero también desafíos importantes para quienes se aventuran sin cuidados.
Con la tranquilidad recuperada, la familia espera que esta experiencia sirva de ejemplo para otras familias que disfrutan del turismo local, destacando que, en Salta, la montaña es un atractivo invaluable que merece respeto y precaución.