La detención de seis personas oriundas de la provincia de Salta y el secuestro de 21 celulares robados marcó el cierre de un importante operativo policial desplegado en San Salvador de Jujuy, luego de una seguidilla de denuncias por sustracción de teléfonos durante los festejos de carnaval en el tradicional carnavalódromo de la capital jujeña.
El procedimiento se concretó tras el rastreo de la señal de uno de los dispositivos denunciados como robados. Esa pista fue determinante para que los investigadores pudieran ubicar el punto exacto donde se encontraban varios de los aparatos. La señal llevó a los efectivos hasta un hotel ubicado sobre avenida Éxodo, donde finalmente se llevó adelante el operativo que culminó con seis detenidos, todos mayores de edad y con domicilio en Salta.
Según se informó de manera oficial, al ingresar al alojamiento los efectivos encontraron un total de 21 celulares que estaban envueltos en papel aluminio, una modalidad utilizada frecuentemente para intentar bloquear o debilitar la señal de los dispositivos y dificultar su rastreo satelital. Además, se secuestraron pertenencias que serían de las víctimas, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una maniobra organizada para sustraer teléfonos durante los eventos masivos del carnaval.
El hecho generó repercusión tanto en Jujuy como en Salta, ya que los implicados serían salteños que viajaron especialmente a la vecina provincia en el marco de los festejos. La investigación ahora busca determinar si actuaban de manera coordinada y si están vinculados con otros hechos similares ocurridos en la región durante celebraciones masivas.
El carnaval en el norte argentino convoca cada año a miles de personas que llegan desde distintos puntos del país para participar de comparsas, desfiles y celebraciones populares. En ese contexto, los robos de celulares se convierten en uno de los delitos más frecuentes, especialmente en espacios con alta concentración de público como el carnavalódromo de San Salvador de Jujuy. La modalidad suele repetirse: grupos que se mezclan entre la multitud y aprovechan el descuido para sustraer teléfonos de bolsillos o mochilas.
En este caso, las denuncias comenzaron a acumularse durante una de las noches de festejo. Varias personas advirtieron la falta de sus dispositivos y realizaron la exposición correspondiente. A partir de allí, personal policial inició tareas investigativas que incluyeron el seguimiento digital de uno de los equipos, herramienta clave en este tipo de causas.
El rastreo permitió detectar que la señal se mantenía activa en un punto fijo de la ciudad. Con esa información, se organizó el procedimiento que derivó en el hallazgo de los celulares. El hecho de que estuvieran envueltos en papel aluminio llamó la atención de los investigadores, ya que es una técnica conocida para intentar evitar la localización mediante GPS o datos móviles.
Los seis detenidos quedaron a disposición de la Justicia de Jujuy, que ahora deberá avanzar en la imputación formal y definir las responsabilidades individuales. También se trabaja para establecer si todos los teléfonos secuestrados corresponden a denuncias realizadas durante el carnaval o si algunos podrían estar vinculados a otros hechos anteriores.
Desde el punto de vista judicial, el delito que se investiga es el de robo, aunque no se descarta que la causa pueda ampliarse si se comprueba la existencia de una organización dedicada a este tipo de maniobras en eventos masivos. La investigación continúa abierta y no se descarta que puedan surgir nuevas medidas en las próximas horas.