Las superficies del hogar, en especial los espejos del baño, el dormitorio o el placard, están en contacto constante con vapor, humedad, polvo y pequeñas salpicaduras. Con el tiempo, pueden acumular marcas, manchas opacas y restos invisibles que afectan su brillo y limpieza.
En este marco, especialistas en limpieza ecológica y mantenimiento del hogar señalaron un truco casero simple, económico y muy difundido: rociar vinagre blanco en los espejos para limpiarlos, desinfectarlos y devolverles su transparencia original.
Por qué el vinagre blanco es clave para limpiar y desinfectar los espejos
El vinagre blanco contiene ácido acético, un compuesto con propiedades limpiadoras y antibacterianas ampliamente estudiadas. Investigaciones publicadas en Journal of Food Protection y International Journal of Environmental Health Research demostraron que el ácido acético puede reducir bacterias comunes presentes en superficies de uso cotidiano.
Además, el vinagre ayuda a disolver restos de cal, marcas de agua y huellas que se adhieren al vidrio con el uso diario. Desde el punto de vista práctico, especialistas en limpieza natural explican que:
Ayuda a eliminar manchas y velos opacos del vidrio.
Reduce microorganismos presentes en superficies húmedas.
No deja restos grasos ni químicos fuertes.
De esta manera, se convierte en una opción accesible para mantener los espejos limpios y brillantes sin dañarlos.