La causa Cuadernos sumó una nueva jornada clave en los tribunales federales con la declaración de Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte nacional, quien negó de manera categórica las acusaciones en su contra, rechazó haber recibido sobornos y solicitó careos con empresarios arrepentidos que lo involucraron en el expediente.
Durante su presentación ante el Tribunal Oral Federal 7, Jaime cuestionó con dureza los testimonios brindados por hombres de negocios que lo señalaron como supuesto receptor de pagos ilegales vinculados a concesiones y contratos estatales. Según sostuvo, esas declaraciones fueron realizadas bajo presión para obtener beneficios judiciales y evitar la prisión.
El ex funcionario apuntó especialmente contra empresarios que mencionaron presuntas maniobras relacionadas con la Hidrovía, una de las áreas estratégicas para el comercio exterior argentino. En ese marco, aseguró que nunca participó de hechos ilícitos ni recibió dinero a cambio de favores oficiales.
Jaime pidió expresamente un careo judicial con quienes lo acusaron, una herramienta procesal que permite confrontar versiones opuestas frente al tribunal. Su objetivo, según planteó, es exponer contradicciones y demostrar que las imputaciones carecen de sustento real.
En uno de los tramos más fuertes de su declaración, cuestionó el sistema de imputados colaboradores, conocido como régimen de arrepentidos, al que describió como un mecanismo utilizado por algunos acusados para negociar ventajas procesales. Desde su postura, varios testimonios habrían sido direccionados para reducir responsabilidades personales.
También se refirió a las afirmaciones del empresario Aldo Roggio, uno de los nombres que lo mencionó dentro del expediente. Jaime aseguró que jamás mantuvo reuniones con él en su despacho y sostuvo que, según su conocimiento, los contactos empresariales se realizaban por otras vías jerárquicas del entonces Ministerio de Planificación.
La audiencia se desarrolló en los tribunales federales de Comodoro Py, donde el ex funcionario compareció de manera presencial. Para ello fue trasladado desde la unidad penitenciaria donde permanece detenido por otras condenas firmes vinculadas a distintos hechos de corrupción y por responsabilidades penales ya juzgadas.
Su presencia en la causa Cuadernos genera expectativa por el rol que se le atribuye dentro de la investigación. Diversos empresarios lo señalaron como una figura central en la supuesta recaudación ilegal vinculada a subsidios al transporte y concesiones ferroviarias durante su gestión.
Sin embargo, Jaime volvió a negar cada una de esas imputaciones y sostuvo que se intenta construir una responsabilidad penal basada únicamente en dichos de terceros sin pruebas directas. La estrategia de su defensa apunta a desacreditar las declaraciones incriminatorias y reclamar mayor rigor probatorio.
La jornada judicial también incluyó la convocatoria de otros ex funcionarios y empresarios investigados en el expediente. El tribunal continúa con la ronda de indagatorias y busca avanzar hacia una etapa decisiva en uno de los procesos más resonantes de la política argentina reciente.
La causa Cuadernos investiga un presunto sistema de cobro de sobornos a empresarios a cambio de contratos de obra pública y beneficios estatales. El expediente se convirtió en uno de los casos de corrupción más relevantes de las últimas décadas por la cantidad de imputados, ex funcionarios y empresarios involucrados.
En el plano político, cada audiencia reaviva el debate sobre transparencia, responsabilidad de los funcionarios públicos y el alcance real de las investigaciones judiciales sobre corrupción en Argentina.
Desde Salta, como en otras provincias, el seguimiento de este juicio mantiene interés por tratarse de un proceso con impacto nacional y derivaciones sobre la confianza pública en las instituciones.
Para Jaime, esta etapa representa una nueva instancia judicial mientras ya cumple condenas previas. Para el tribunal, en cambio, se trata de escuchar su versión directa sobre hechos por los que empresarios arrepentidos lo señalaron de manera explícita.
Con el pedido de careos ya planteado, ahora será la Justicia la que defina si habilita esa medida. De concretarse, podría abrirse una nueva fase de confrontación entre el ex funcionario y quienes lo acusaron.
Mientras tanto, la causa Cuadernos sigue avanzando con nuevas declaraciones y con la atención puesta en las próximas audiencias, donde podrían surgir definiciones importantes dentro de un expediente que sigue marcando la agenda política y judicial argentina.