El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, volvió a encender el debate por la crisis energética en el norte argentino y reclamó medidas urgentes para garantizar el abastecimiento de gas y acompañar el crecimiento productivo de la provincia. Lo hizo durante una actividad vinculada al Plan Salta 2050, donde insistió en la necesidad de terminar con las “asimetrías” históricas que afectan a la región.
En un discurso atravesado por fuertes críticas a la falta de inversiones estructurales, el mandatario provincial sostuvo que Salta necesita resolver de manera inmediata las limitaciones energéticas que frenan el desarrollo económico y productivo. Además, pidió que las políticas estratégicas trasciendan los gobiernos de turno y se conviertan en verdaderas políticas de Estado.
“Salta tiene que ser una provincia próspera, que brinde oportunidades y genere trabajo genuino”, expresó Sáenz al referirse al potencial económico de la provincia. En ese sentido, remarcó que el territorio salteño cuenta con recursos estratégicos y condiciones favorables para crecer, aunque advirtió que la falta de infraestructura energética continúa siendo uno de los principales obstáculos.
El gobernador destacó el trabajo articulado entre distintos sectores políticos, empresariales y sociales en el marco del diseño del Plan Salta 2050, una iniciativa que apunta a proyectar el crecimiento provincial a largo plazo. Según sostuvo, la planificación debe pensarse más allá de las coyunturas políticas y enfocarse en garantizar condiciones para el desarrollo sostenido.
Sin embargo, el eje central de sus declaraciones volvió a estar puesto en el suministro de gas y en las dificultades que históricamente enfrenta el norte argentino para acceder a recursos energéticos en igualdad de condiciones con otras regiones del país.
Sáenz manifestó su preocupación ante la posibilidad de restricciones en el abastecimiento durante los próximos meses, especialmente con la llegada de las bajas temperaturas. En ese marco, aseguró que mantiene gestiones permanentes para evitar faltantes y garantizar que tanto las familias como el sector productivo puedan contar con el servicio.
“Todos los años vivimos lo mismo, tenemos que estar reclamando para que nos den el gas”, cuestionó el mandatario provincial, dejando en evidencia el malestar del Gobierno salteño por la situación energética que atraviesa la región norte.
Las declaraciones también incluyeron una crítica directa a las diferencias en el reparto de recursos y obras de infraestructura entre distintas zonas del país. “Mientras en otros lugares calefaccionan veredas o confiterías, acá muchas familias no tienen gas para calefaccionar sus casas”, lanzó Sáenz, en una frase que rápidamente generó repercusión en el ámbito político local.
El gobernador insistió en que el norte argentino arrastra una histórica situación de desigualdad en materia energética y consideró que es momento de revertir esa realidad mediante inversiones concretas y obras estratégicas.
En ese contexto, reclamó la finalización de proyectos de infraestructura energética considerados fundamentales para ampliar la capacidad de abastecimiento y sostener el crecimiento económico de Salta. El pedido se da además en un escenario donde la provincia busca posicionarse como uno de los polos productivos más importantes del país, especialmente en áreas como minería, energía, agroindustria y turismo.
Para el Gobierno provincial, garantizar el acceso al gas y mejorar la infraestructura energética resulta clave para atraer inversiones y generar empleo genuino. Sáenz viene sosteniendo desde hace tiempo que Salta posee un enorme potencial productivo, pero necesita condiciones básicas para poder desarrollarse plenamente.
Durante su intervención, el mandatario también recordó el rol histórico de la provincia en el abastecimiento energético nacional. “Salta supo abastecer de gas al país”, remarcó, al reclamar reciprocidad y mayor atención por parte de Nación frente a las necesidades actuales del norte.
La problemática energética se convirtió en uno de los principales temas de agenda para el Gobierno salteño, especialmente ante el crecimiento de la demanda y la expansión de distintos sectores productivos. En los últimos años, referentes empresariales y cámaras vinculadas a la industria también advirtieron sobre las dificultades que generan las limitaciones en infraestructura y suministro energético.
El debate adquiere además una dimensión social, ya que muchas familias del interior provincial continúan enfrentando problemas de acceso a servicios básicos, particularmente durante el invierno. En varias localidades del norte salteño, el gas natural sigue siendo una deuda pendiente y numerosos hogares dependen de sistemas alternativos para calefaccionarse.
Las declaraciones de Sáenz se producen en un momento donde el Gobierno nacional impulsa una fuerte política de ajuste del gasto público y revisión de obras de infraestructura. En ese contexto, distintas provincias comenzaron a reclamar mayor federalismo y una distribución más equitativa de recursos para garantizar obras consideradas prioritarias.
Desde Salta, el reclamo apunta a que las inversiones energéticas no queden concentradas únicamente en los grandes centros urbanos del país. El mandatario provincial sostiene que el desarrollo del norte argentino debe transformarse en una prioridad estratégica y que las asimetrías históricas necesitan ser corregidas para permitir igualdad de oportunidades.
El Plan Salta 2050 aparece en ese escenario como una hoja de ruta para proyectar el crecimiento provincial a largo plazo. La iniciativa busca integrar sectores productivos, académicos y sociales con el objetivo de diseñar políticas sostenibles en áreas clave como infraestructura, empleo, educación, minería y energía.
Mientras continúan las gestiones ante Nación y crece la preocupación por el abastecimiento durante el invierno, el Gobierno provincial volvió a dejar en claro que considera la cuestión energética como uno de los desafíos más urgentes para el futuro de Salta y del norte argentino.