Mauricio Macri continúa moviendo piezas dentro del escenario político nacional y este viernes volverá a quedar en el centro de la escena con una nueva actividad partidaria en Mendoza, donde encabezará un encuentro regional del PRO y mantendrá una reunión con el gobernador Alfredo Cornejo.
La actividad se dará apenas horas después de las críticas que el exmandatario lanzó contra sectores del oficialismo nacional durante una exposición pública en la Universidad Austral, donde cuestionó la conducción política del gobierno de Javier Milei y dejó mensajes dirigidos también al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El viaje a Mendoza forma parte de la gira política denominada “Próximo Paso”, una estrategia con la que Macri busca reposicionar al PRO en el tablero nacional y comenzar a ordenar el espacio opositor con vistas al escenario electoral de 2027.
Aunque el expresidente evita hablar públicamente sobre una posible candidatura, sus apariciones comenzaron a generar especulaciones dentro de la dirigencia política. La frecuencia de sus recorridas, las reuniones con gobernadores y la intención de reorganizar territorialmente al PRO son interpretadas por distintos sectores como señales de que Macri todavía mantiene un rol activo y decisivo dentro de la política argentina.
La cumbre principal se realizará durante la tarde en el Hotel Hilton de Guaymallén y reunirá a referentes partidarios de toda la región de Cuyo. Además de dirigentes mendocinos, participarán representantes de San Juan, San Luis, Catamarca y La Rioja, en un encuentro que apunta a consolidar estructura política y fortalecer la presencia del partido en el interior del país.
Uno de los datos políticos más observados será la reaparición pública de Gabriela Michetti junto a Macri. La exvicepresidenta volverá a compartir escenario con el fundador del PRO en un contexto donde el espacio busca recuperar protagonismo luego de la irrupción y el crecimiento de La Libertad Avanza.
Dentro del macrismo consideran que la imagen conjunta tiene un fuerte contenido simbólico y busca transmitir una idea de cohesión interna en contraste con las tensiones que atraviesan actualmente otros espacios políticos.
En ese sentido, dirigentes cercanos al expresidente aprovecharon para marcar diferencias con las disputas que históricamente atravesaron distintas fórmulas presidenciales en Argentina. La comparación alcanzó tanto a la relación entre Cristina Fernández de Kirchner y Julio Cobos como a los enfrentamientos políticos entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner. También incluyeron las diferencias actuales entre Milei y Victoria Villarruel.
El encuentro en Mendoza también volverá a mostrar la estrategia de acercamiento de Macri hacia sectores del radicalismo dialoguista. La reunión con Cornejo no es un hecho aislado: será el tercer encuentro del expresidente con gobernadores radicales en menos de dos meses.
Ese dato alimenta interpretaciones sobre la posibilidad de que el PRO intente reconstruir puentes con parte de la Unión Cívica Radical en medio de las tensiones que atraviesa Juntos por el Cambio desde la llegada de Milei al poder.
Cornejo aparece como una figura clave dentro de ese esquema. El mandatario mendocino mantiene una posición de equilibrio frente al Gobierno nacional, acompañando algunas medidas del oficialismo pero preservando autonomía política en el manejo provincial.
Para Macri, fortalecer vínculos con gobernadores representa además una forma de conservar territorialidad y capacidad de negociación frente al crecimiento libertario, especialmente en provincias donde el PRO perdió peso electoral en los últimos años.
La actividad partidaria contará además con la participación de varios dirigentes históricos y referentes del espacio. Entre los asistentes previstos aparecen Fernando De Andreis, Alfredo De Ángeli, Darío Nieto, Gimena Villafruela, Antonela Giampieri, Jorge Triaca y otros funcionarios y legisladores ligados al macrismo.
En el entorno del expresidente sostienen que la gira busca escuchar dirigentes, fortalecer cuadros políticos y preparar al partido para los próximos desafíos electorales. Sin embargo, en la política nacional muchos interpretan que Macri intenta recuperar centralidad en un momento donde la oposición todavía no logra redefinir liderazgos claros.
Las recientes declaraciones críticas hacia Milei también marcaron un cambio en el tono del vínculo entre ambos espacios. Aunque el PRO acompañó buena parte de las iniciativas del Gobierno nacional desde la asunción libertaria, en las últimas semanas comenzaron a aparecer diferencias vinculadas al armado político, la gestión y la toma de decisiones.
Macri dejó entrever esas tensiones al cuestionar el funcionamiento interno del oficialismo y advertir sobre problemas de conducción política dentro de La Libertad Avanza. Sus declaraciones tuvieron fuerte repercusión porque llegaron en un momento donde el Gobierno enfrenta discusiones internas, especialmente entre el sector alineado con Karina Milei y otros dirigentes libertarios.
En paralelo, dentro del PRO crece el debate sobre el rol que deberá asumir el partido de cara al futuro. Algunos sectores impulsan una alianza más consolidada con el oficialismo libertario, mientras otros consideran necesario reconstruir una identidad propia para evitar quedar absorbidos políticamente por Milei.
Por ahora, Macri evita definiciones tajantes, pero sus movimientos muestran que está lejos de retirarse de la discusión pública. Las recorridas, los encuentros políticos y las señales hacia el radicalismo reflejan que el expresidente continúa trabajando en la reorganización de su espacio y en la construcción de una alternativa con proyección nacional.